Eduardo “Lalo” Padilla, baterista de Hesse Kassel: “Es increíble pensar que estai haciendo lo que te gusta”

De la UC al Lolla, del Lolla a México. Así han sido las últimas semanas del universitario. Sin embargo, hace rato que enfrenta un problema que cada día le preocupa más: está en “un limbo” entre la música y el cine. 

Dos días antes de tocar en el Lollapalooza el Lalo estaba en clases.

Ese viernes todos le preguntaban por la pulsera que llevaba en la mano izquierda, la que le daba acceso total al evento durante los tres días que duraba; no se la sacó hasta el lunes. En la sala golpeaba rítmicamente las mesas, entre la práctica y la ansiedad. Quería teletransportarse al Parque O’Higgins.

Y se deleitaría con música en vivo viernes y sábado; el domingo le tocaba tocar a él.

Eduardo Padilla (22), conocido por todos como “Lalo”, es el baterista de Hesse Kassel. Desde La Florida se pega el pique hasta la Casa Central de la Universidad Católica, donde estudia Dirección Audiovisual. No logra decidirse entre tocar o grabar, pero sí sabe mezclar bien ambas disciplinas.  

Tocar en el Lolla: “Estaba cagado de la risa”

En el tercer día del Lollapalooza Chile 2026, Hesse Kassel se presentó en el Alternative Stage. Eduardo fue acompañado de su madre, su hermana y su polola.

Durante toda la entrevista, Lalo no paró de sonreír.

—¿Cómo fue subirse al escenario?

Es de las tocatas en que mejor la he pasado en mi vida. Estaba cagado de la risa; se puede ver en los videos. Es muy bonito pensar que estuvimos ahí.

—¿Estabas nervioso?

Sí, veía cómo se acercaba la fecha y me ponía más nervioso. Al final se me pasó porque pensé: “Imagínate estar así el Lolla, voy a puro dar la cacha”, así que al final me puse estoico y salió superbién la verdad.

—¿Y lo mejor de la experiencia?

Es increíble pensar que estai haciendo lo que te gusta, estar ahí arriba del escenario con la gente, ¿cachái? Que nos quieran ver es una cosa super eufórica.

Después del espectáculo se fue rápidamente a descansar. La agenda de la banda estaba particularmente ajetreada por esos días. En definitiva, necesitaba recargar toda la energía posible, porque en menos de 24 horas estaría a más de 7.000 kilómetros de su casa.

Su primer concierto internacional: “Gritaron hasta en los temas más piolas”

De Santiago a la Ciudad de México; de CDMX a Puebla. Hesse Kassel se presentó fuera del país por primera vez. Y los recibieron con todo el amor del mundo. Y es que las ciudades que más escuchan a la banda son Santiago, Concepción y Ciudad de México; en ese orden.

—¿Cómo te recibieron?

México fue excelente. Yo creo que todos los cabros quedamos enamorados de México, de la gente. En lo que respecta a mí, me enfermé y me dio fiebre.

—¿Cómo son los fans mexicanos?

Bueno, son muy locos y cariñosos, no pararon de gritar en toda la tocata.

—¿Son más prendidos acá o allá?

¿La sincera? Yo creo que es difícil. Porque allá nos estaban viendo por primera vez. Acá, por ejemplo, Metrónomo también estuvo bien bravo. No sabría decirte, pero allá no se callaron en todo el rato. Gritaron hasta en los temas más piolas.

De Lalo para la banda

—Primera vez que me entrevistan así solo, así como Lalo —dice con emoción.

—Más allá de tocar la batería, ¿cuál dirías que es tu rol o labor en la banda?

—Yo creo que todos tenemos una dinámica de aportar más o menos por igual, ¿cachai? Pero yo, la verdad, recibo órdenes y las transformo en temazos, puras baterías de pana.

—¿Canción favorita de Hesse Kassel?

—Ahora mismo Pornomiseria (canción aún no publicada), es un temazo. Creo que es porque tiene la parte más brutal que hemos hecho hasta el momento en Hesse Kassel. Es la mezcla perfecta entre La Brea y el próximo álbum.

—¿Qué piensas cuando te escuchas tocar?

—¿La verdad? Que soy la cabra. Me halago a mí mismo.

—¿Qué es lo mejor de estar en Hesse Kassel?

—La plata —dijo con una expresión seria que duró un segundo mientras se aguantaba la risa.

—No, yo creo que las experiencias que nos ha dado. La otra vez que estaba viendo el concierto de Skrillex casi me pongo a llorar de pana. Pensar que estás haciendo lo que te gusta, más encima te están pagando y te están llevando a lugares que jamás pensaste ir. 

—¿Has sentido el cariño de la gente? 

—Sí, caleta.  Nos hacen dibujos, nos piden fotos y les gusta conversar.

—¿Alguna anécdota que quieras compartir? 

—Oh, qué difícil… A ver, estábamos en el Lolla, en el Artist Village, donde están los artistas, e hicimos pasar gente: a la Dani, mi polola, y también al Mati, un amigo. Nos dijeron que habría un carrete y que iba a tocar Skrillex. Yo no me lo creía. De la nada, como a las dos de la mañana, llega Skrillex a hablar con toda la gente y la hueá. Superbuena onda, el hueón más humilde de la historia. Yo pensaba que iba a estar chato de tocar, pero estuvo haciendo su DJ set en una casilla superchica, como a 50 personas y por tres horas. Prendió caleta.

Entre la música, el cine y estudiar

—Se fueron por más de una semana a México, ¿cómo lo hiciste con la asistencia a clases?

—Es un problema. Me trajo varios malos ratos, sinceramente.

—¿Algún ejemplo?

—Tengo una clase que tiene dos bloques, lunes y viernes, y nosotros viajamos de lunes a lunes. Tenía máximo tres asistencias y por el viaje me las perdí todas. Intenté hablarlo, considerando que el ramo era de música, Coro. Pregunté: “¿Se puede hacer alguna excepción?” Y me dijeron que no, que se me hacían las tres faltas igual, y que si necesitaba una cuarta, se podía conversar. Igual me sirvió bastante; obviamente, le agradecí y todo. Al final son los profesores los que te ayudan, porque desde la carrera en realidad nada. Les pregunté: “¿Y será posible mostrar la carta de invitaciones (a México)?”, y me dijeron: «Mira, la verdad no cuenta como justificación, así que tendrás que hablar tú con tus profesores”.

—¿Crees que a los músicos con alto rendimiento se les debería facilitar las justificaciones en la universidad?

—Yo creo definitivamente que sí. Porque al final es una pega que no puedes desplazar todo el tiempo. Pasa como con los deportistas. Yo entiendo que quizás te puedan decir: «Oye, pero al final es tu opción que estés trabajando como no deberías”. Pero no voy a esperar a salir de la U para empezar a hacer la banda, si al final es en este preciso momento en que nos está yendo bien. 

—Y sobre tu carrera, ¿se complementa de alguna forma la dirección audiovisual con ser músico?

—He hecho bastantes trabajos de cine, y hay harto que explotar dentro de la música en términos de dirección audiovisual. Puedes hacer videoclips, como también hacer conciertos, que sé yo, sesiones en vivo. En todo eso, al final, necesitas aplicar cámara, con gente que conozca del tema. Y bueno, a mí también se me ha permitido participar en varias cosas respecto a la misma música.

—¿Algún día vamos a ver un videoclip de Hesse Kassel?

—Sí, yo creo que sí. Nos falta tiempo.

¿Sientes alguna presión por algún día tener que abandonar alguna de las disciplinas por la otra?

—Sí, de hecho ahora mismo estoy en un limbo. Tuve un comienzo de semestre supermalo por lo mismo. Como tuve que dedicarle mucho tiempo a la banda, y obviamente me atrasé con cosas, llegué un poco perdido a las clases. Y pienso, imagínate, en el segundo semestre me toca hacer un tour afuera y me vuelve a pasar lo mismo. Obviamente, me va a cagar mucho el tema. Más considerando que estoy con gratuidad, no puedo seguir atrasándome. La universidad la tengo que hacer funcionar en nombre de la banda; creo que es más así, sinceramente.

Entonces, ¿música o cine?

—Para mí, sinceramente, cine. Porque igual sería algo mío. La música en realidad es algo colectivo y por supuesto que lo tengo super presente. O sea, está simplemente un paso más atrás, pero al final el cine es como mi proyecto propio, obviamente quiero crecer en ese sentido. Por eso igual me da lata que a veces las cosas se me compliquen y tenga que andar dedicándole más tiempo a una que a otra, ¿cachai?

Mientras el Lalo termina de hablar, lo llaman desde el estudio. El último tema que grabaron para el nuevo disco está listo, y solo falta que toda la banda lo escuche en conjunto. Entra con paso rápido al lugar apenas termina de responder. Escucharon toda la canción sin emitir un solo sonido, hasta que se acabó y solo quedaron alegres gritos.

Bonus Track – Puclicuestionario

—¿Baño favorito?

—Los del primer piso de Casa Central, camino a la Facultad de Comunicaciones.

—¿Ramo favorito?

—Taller 1, de Realización Audiovisual. El más entretenido y estresante que he tenido.

—¿Ramo más temido?

—No sé si temido, pero lo último que quería tomar era Tecnologías de la Comunicación.

—Cosa que quieres hacer antes de egresar.

—No sé, ojalá hacerme la mayor cantidad de amigos posibles para audiovisual. 

—OFG que recomiendas

—Creo que no he tomado ninguno. Tomé Chino y me lo eché, así que no lo recomiendo.

—Si fueras rector de la UC, ¿cuál sería tu primera medida?

—Que saquen eso del Campus Libre de Humo y que se permita tomar, pa’ qué po.

—Invéntate un ramo

—Introducción a la Cerveza.

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