¿Qué libro recomendaría tu profesor? Docentes UC comparten sus lecturas favoritas
Por Ángel Cáceres y Renato Molinet
Once profesores de la UC se olvidaron por un momento de las lecturas académicas y compartieron sus libros favoritos. Desde ficciones distópicas hasta novelas chilenas: estas son sus recomendaciones personales para todos los estudiantes de la universidad.
Durante el semestre, la mayoría de los estudiantes de la UC se enfrentan a una extensa lista de lecturas en la universidad: bibliografía obligatoria, papers, artículos y libros extensos. Estos pueden volverse estresantes con facilidad, ya que se leen contra el tiempo y dependemos de ellas para obtener una buena calificación.
Por eso quisimos tomarnos un respiro y descubrir cuáles son los libros que recomiendan los profesores, sin estar sujetos a ningún contexto ni presión académica. Para ello, contactamos a distintos docentes para escoger una obra, sin restricciones de género, estilo o tema, y contarnos brevemente de qué trata y por qué consideran que vale la pena leerla.
El profesor de la Facultad de Letras, Carlos González Vergara, recomienda La oveja negra y demás fábulas, del autor guatemalteco Augusto Monterroso, principalmente por la combinación de inteligencia, humor y concisión del autor. “Sus fábulas hacen reír precisamente, porque la crítica llega de repente, por una conclusión absurda o por una frase final que desmonta, de pronto, todo lo anterior”. Promete que “uno puede leer tres o cuatro fábulas en unos minutos y quedarse pensando en ellas por largo tiempo”.
Hace dos semanas que la historiadora y académica de Historia UC, Sol Serrano, tiene en su velador La clase del griego, de la premio nobel coreana, Han Kang. La novela sigue el vínculo entre un lingüista que está apunto de quedar ciegoy una mujer muda. “No sabemos cómo dialogan. Unos diálogos entre cortos e inconclusos que esconden misterios rarísimos. Él la ve apenas y la ve entera. Ella no habla y lo dice todo”, señala Serrano. Asegura que la belleza del texto radica en cómo interpela al lector al reflejar una conversación íntima y pendiente con uno mismo, “ese diálogo que añoramos, que no vemos, que no escuchamos”.
Carlos Amunátegui, profesor de Derecho UC, sugiere We, de Yevgueni Zamiatin. Señala que se trata de una novela rusa de la década de 1920 que describe un mundo uniformizado por el control informativo y social: “Los hombres perdemos la individualidad y la subjetividad en una aventura totalitaria”. Asegura que es útil para “estos tiempos distópicos”.
Para quienes trabajan con personas, servicios, productos o sistemas, Patricia Manns, académica de Diseño UC, recomienda The Design of Everyday Things, de Donald Norman. Manns dice que su lectura es “recomendable para estudiantes de distintas disciplinas”, pues permite identificar de manera crítica “cómo se comunica una acción posible y cómo las decisiones proyectuales pueden facilitar o dificultar la experiencia de uso”. Promete que es un texto “accesible, cercano y muy útil para quienes trabajan con personas, servicios, tecnologías, espacios, productos o sistemas”.
Claudia Labarca, profesora de Comunicaciones UC, aconseja leer un recorrido por la historia de varias mujeres: artistas, científicas, políticas, poetas e incluso figuras mitológicas. El libro Una historia compartida: Con ellos, sin ellos, por ellos, frente a ellos, de Julia Navarro, es, según Labarca, “un texto que no mira a las mujeres en contraposición al género masculino, sino que en su relacionamiento”. Además, recomienda el libro porque “visibiliza mujeres que han hecho historia y que, por distintas razones, su trayectoria es desconocida”.
Pensada para estudiantes que inician su paso por la educación superior, Camila Gutiérrez, profesora de College UC, recomienda Binti, de Nnedi Okorafor. Gutiérrez explica que la historia sigue a una joven que deja su tribu tras obtener una beca en una prestigiosa universidad intergaláctica, un viaje que la empuja a “reflexionar sobre su propia herencia, vincularse con entidades no-humanas y expandir los horizontes del conocimiento científico”. La académica sugiere su lectura porque está convencida de que “cualquier estudiante que pasa por la universidad puede sentirse representado” y destaca la obra como un referente especialmente significativo para mujeres en carreras científicas.
El profesor de Medicina UC, Jaime Cerda, recomienda Antes del fin, del autor argentino Ernesto Sábato, principalmente por la fuerza reflexiva de un relato que el propio escritor concibió como su “testamento espiritual”. El texto recorre los principales hitos de su vida junto a meditaciones sobre la existencia, la sociedad y el mundo contemporáneo. Destaca, además, hacia el desenlace la carta abierta Pacto entre derrotados, un llamado directo a la esperanza y al compromiso con los más vulnerables. Confiesa que es una obra a la que regresa de manera recurrente, porque lo “ayuda a recordar que no todo está perdido”.
Desde distintas motivaciones lectoras, el profesor del Instituto de Economía UC, José Díaz, mantiene en su lista tres obras según el propósito de cada lector. Para “aprender –o reforzar lo aprendido–”, propone Breve historia de la economía, de Andrew Leigh, que conecta episodios e ideas universales para mostrar cómo las herramientas económicas explican la realidad. Si la búsqueda apunta a “reflexionar –y emocionarse–”, Díaz sugiere El trofeo, de Gaea Schoeters, una novela que explora las tensiones entre el cazador y la presa, y el vínculo entre la muerte y el orden natural. Finalmente, para “desconectarse”, recomienda entregarse al humor y al absurdo de Carl el mazmorrero, de Matt Dinniman, donde los sobrevivientes de un colapso global terminan compitiendo en un reality extremo bajo la lógica despiadada de un videojuego.
Para quienes buscan entender las motivaciones profundas de la conducta humana, José Fuentealba, profesor de Química y Farmacia UC, recomienda La construcción de uno mismo, de Michel Onfray, y La experiencia moral, de Humberto Giannini. Fuentealba señala que ambos títulos abordan, desde distintas perspectivas, una pregunta que lo ha apasionado como neurofarmacólogo: “¿Por qué hacemos lo que hacemos?”. Explica que las obras exploran la relación entre la ética y la estética, la razón y la práctica e invita a reflexionar de manera crítica sobre la tensión constante entre “el pensar y el hacer”.
La profesora de Geografía UC, Lily Álvarez, recomienda El buzón de las impuras, de la escritora Francisca Solar, una novela histórica que transporta al lector al Santiago de la segunda mitad del siglo XIX. La académica valora cómo, a partir de un hecho real y trágico ocurrido en la Iglesia de la Compañía de Jesús, la trama reconstruye con nitidez la sociedad capitalina de la época, donde se expone la rigidez de la devoción católica, los estrictos códigos morales, las barreras que enfrentaban las mujeres en su camino profesional y las tensiones en torno a las disidencias sexuales. Álvarez destaca que la lectura le permitió “viajar por la ciudad del siglo XIX” para comprender mejor las huellas y la herencia del Santiago de hoy.
Pensada para quienes buscan explorar las fronteras entre el pasado y la imaginación del porvenir, Víctor Muñoz, académico de Arqueología UC, recomienda Crónicas marcianas, de Ray Bradbury. Muñoz explica que esta obra de 1950 permite indagar en “cómo se imaginaban el futuro en los años 50” y que aborda, desde la ciencia ficción, dilemas como la colonización, el encuentro con la otredad, el contacto cultural y la migración. Desde una mirada antropo-arqueológica, el docente valora especialmente el desafío de reconstruir cómo fue la vida en un planeta donde solo sobreviven vestigios de un tiempo inaccesible, y sugiere su lectura con la expectativa de que no solo atrape a los estudiantes, sino que también “les renueve el deseo de leer y escribir”.






