La casa de estudios activó un Comité de Emergencia con el fin de iniciar acciones de apoyo frente a la catástrofe, mientras que la federación habilitó instancias de colaboración estudiantil y un catastro para personas afectadas.
Los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío han provocado una grave emergencia en el centro-sur del país, con pérdida de vidas humanas, daños materiales y un impacto directo en miles de personas. En ese contexto, durante la jornada de este lunes, autoridades de la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembros de la Federación de Estudiantes de la UC (FEUC) sostuvieron una reunión para definir cursos de acción frente a la catástrofe.
El rector Juan Carlos de la Llera convocó un Comité de Emergencia, que será dirigido por la Prorrectoría de Gestión Institucional, para así evaluar de qué manera contribuir durante esta etapa de la emergencia. En la reunión participaron autoridades universitarias, decanos, representantes de diversas facultades, expertos en gestión de emergencias, representantes estudiantiles, DUOC UC, la Pastoral UC y distintas áreas de la institución.
En ese marco, el Comité de Emergencia acordó cuatro líneas de acción. La primera apunta a la coordinación de apoyo médico y de salud mental, en colaboración con SENAPRED y el Ministerio de Salud, evaluando el eventual despliegue de equipos según las necesidades definidas por la autoridad. En segundo lugar, se definió la canalización de ayuda material y voluntariado a través de instancias institucionales, la que será informada próximamente.
La tercera línea contempla el levantamiento de información sobre integrantes de la comunidad UC afectados por la emergencia, con el objetivo de evaluar apoyos económicos, ajustes académicos y otras medidas de acompañamiento.
Finalmente, se acordó conformar una línea de trabajo de mediano y largo plazo orientada a la rehabilitación y reconstrucción, con foco a contribuir a un adecuado inicio del año académico y escolar en las zonas afectadas.
“La Universidad Católica reafirma su compromiso con las comunidades impactadas, poniendo a disposición sus capacidades humanas, académicas y profesionales para colaborar de manera solidaria y coordinada frente a esta emergencia”, expresaron desde la institución.
Por su parte, la Consejería Superior y la Directiva FEUC se encuentran trabajando de manera coordinada. Desde la federación estudiantil se habilitó un formulario para levantar información sobre estudiantes UC afectados por la emergencia. “La idea es hacer una especie de catastro de las personas de la comunidad que han sido afectadas, y también contactar a personas que viven en los lugares de la catástrofe o aledañas”, explicó Antonia Rebolledo, secretaria general de la Directiva FEUC.
Asimismo, se creó una comunidad de Whatsapp para convocar a estudiantes y facilitar la implementación de los planes de acción definidos desde Rectoría. “Sabemos que en este momento la incertidumbre es lo que más pesa a las personas, así que queremos empezar a actuar más rápido”, señaló la secretaria.
Juan Agüero, primer vicepresidente de la Directiva FEUC señaló que “hemos manifestado plena disposición a colaborar activamente, particularmente en el apoyo a miembros de la comunidad UC que se han visto directamente afectados, y en la coordinación con distintas unidades internas como la DAE, la Pastoral y vicerrectorías, así como con organizaciones externas”.
En ese sentido, agregó que se han iniciado posibles líneas de trabajo conjunto con TECHO, otras universidades y espacios de coordinación como la CONFECh, “buscando ampliar el alcance de las acciones y fortalecer una respuesta articulada a nivel interuniversitario”.






