Los ajustes afectarán a estudiantes nuevos y antiguos, y se explican en menores ingresos debido a políticas de la gratuidad, el aumento de costos laborales y nuevas inversiones orientadas a la experiencia estudiantil.
Para 2026, la Universidad Católica implementará ajustes en sus aranceles que responden a una serie de factores que han tensionado su capacidad financiera. Las modificaciones aplicarán tanto a estudiantes nuevos como antiguos, y se explican por obligaciones impuestas a las universidades por el Estado, así como por la mejora de planes estratégicos contemplados por la institución.
En el caso de los estudiantes nuevos, el arancel aumentará respecto de 2025 en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un porcentaje variable entre 2,5% y 4,5%. Para los estudiantes antiguos, el alza será de IPC más una variable entre 1% y 2%. En ambos casos, el ajuste considera criterios como el costo real de cada carrera, su empleabilidad y los ingresos futuros esperados.
Recordemos que, según lo acordado con la Comisión de Expertos de Regulación de Aranceles, el IPC constituye el monto mínimo que las universidades adscritas a gratuidad pueden aplicar como reajuste anual en el costo de una carrera. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística, el IPC acumulado durante 2025 fue de 3,5%.
Desde la Vicerrectoría explican que, incluso con estos incrementos, el ajuste sólo permitiría cubrir cerca del 52% del aumento de los costos operacionales.
¿Cómo cambiarán los aranceles para 2026?
Para 2026 y, como sucede cada año, todas las carreras impartidas por la Universidad Católica registraron aumentos en sus aranceles para estudiantes nuevos, los que oscilaron entre 3,89% y 8,11%. Según datos recopilados por El PUClítico desde las páginas de Admisión UC y del Portal de Beneficios Estudiantiles de la Subsecretaría de Educación Superior, el alza promedio entre 2025 y 2026 fue de 6,45%.
Las carreras que presentaron los mayores incrementos fueron Periodismo, Publicidad y Dirección Audiovisual, que alcanzaron un arancel de 8.160.000 para 2026 con un alza de 8,11%; Psicología, con un arancel de 8.380.000 y un alza de 8,1%; Derecho, con un nuevo valor de 8.380.000 y un incremento de 8,1%; Ingeniería Comercial, con un valor de 9.540.000 y un alza respectiva de 8,07%; y Kinesiología, con un nuevo arancel de 7.380.000 y un incremento de 8,05%.
Asimismo, las carreras de Medicina, Odontología e Ingeniería Civil superaron los diez millones de pesos, siendo las primeras en sobrepasar dicha cifra.
Revisa en detalle los incrementos de todas las carreras de la Universidad desde 2022 hasta 2026 haciendo click aquí.
Las razones tras el aumento
Uno de los principales factores es la fijación de aranceles regulados por parte del Ministerio de Educación en el marco de la política de gratuidad, los cuales, según la UC, no reflejan los costos reales de formación. A ello se suma la obligación impuesta de financiar la extensión de las carreras más allá de su duración formal para estudiantes con gratuidad. Estas medidas representan un costo de $16.100 millones en 2025, cifra que para 2026 se estima en al menos $20.270 millones.
En segundo lugar, para la universidad la implementación gradual de la nueva ley de pensiones implica un aumento aproximado de $3.300 millones en 2025 en sus costos laborales.
El alza de los aranceles también se vincula a demandas del estudiantado y a compromisos asumidos en el plan estratégico institucional, que contempla inversiones destinadas a mejorar la experiencia estudiantil. Entre ellas, se encuentra la mejora del sistema de emergencia 5000, que incorporará un seguro gratuito de estabilización de urgencia en la red de UC-Christus; fortalecimiento de becas deportivas y de hijos e hijas de trabajadores; y nueva infraestructura deportiva y educativa.
Uno de los objetivos de los ajustes estratégicos es reducir la dependencia económica de los aranceles, que actualmente representan cerca del 70% de los ingresos totales de la UC. No obstante, la universidad contempla que la implementación de estas inversiones tomará varios años.
Asimismo, desde la Vicerrectoría afirman estar conscientes del esfuerzo que realizan las familias y estudiantes en el financiamiento de sus estudios. En ese sentido, para las autoridades, estos cambios califican como necesarios para mantener la calidad educativa.






