El Gobierno anunció el inicio de cobros más estrictos a deudores del Crédito con Aval del Estado, apuntando especialmente a quienes mantienen altos ingresos y no han pagado. La medida reabre el debate sobre la morosidad del sistema, el rol del Estado como garante y las implicancias para actuales estudiantes y egresados.
La mañana del 17 de marzo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que el Gobierno comenzará a efectuar cobros a todos los deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE). La medida implica que quienes actualmente mantengan esta deuda y perciban ingresos superiores a un millón y medio de pesos mensuales, verán aplicado un descuento en sus remuneraciones destinado a saldar su deuda con el Estado.
¿Qué es el CAE y cómo funciona?
El Crédito con Aval del Estado es un sistema de financiamiento creado para facilitar el acceso a la educación superior a aquellos estudiantes que no pueden pagar sus estudios de manera inmediata, mediante préstamos otorgados por instituciones financieras y respaldados por el Estado. Este crédito cubre total o parcialmente el arancel de la carrera y comienza a pagarse, a través de cuotas, una vez que el estudiante egresa o interrumpe sus estudios.
¿Qué implicancias tiene esto en estudiantes egresados y de pregrado?
En el caso de los egresados, especialmente quienes ya perciben ingresos estables, la principal implicancia es que el pago de la deuda deja de ser más flexible o postergable. Con esta medida, el Estado busca asegurar el cumplimiento de los pagos, mediante descuentos automáticos o acciones legales, como juicios ejecutivos. Esto afecta directamente a quienes, pese a tener altos ingresos como el grupo de 1.800 deudores que ganan más de $5 millones mensuales, no han saldado su deuda, reforzando la idea de que el no pago tendrá consecuencias concretas.
Según explicó Harald Beyer, exministro de Educación del primer gobierno del expresidente Sebastián Piñera, el cobro lo debe hacer la Tesorería General de la República (TGR), ya que tienen distintos instrumentos para ello: “Esta entidad puede retener devoluciones de impuestos hasta exigir la cobranza en los Tribunales. La Tesorería tiene la facultad de acudir a Tribunales para que estos dicten órdenes de pago y se obligue a retener los ingresos o algunos bienes de los deudores”, comenta.
Para los estudiantes de pregrado, la situación es más preventiva y estructural. Por un lado, anticipa un sistema menos permisivo una vez que egresen, con cobros más agresivos y tasas de intereses más altas, y por otro, instala mayor incertidumbre sobre las condiciones futuras del crédito, especialmente en un contexto donde se ha debatido su reforma o eventual condonación.
Beyer advierte que “mientras las personas estudian, no se les puede cobrar. Una vez egresados, seguramente pagarán en mayor proporción que en la actualidad si se sabe que el Estado está dispuesto a cobrarles lo adeudado”.
¿Cómo se ha pronunciado el gobierno al respecto?
Desde La Moneda, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha sido la principal voz en abordar la situación, advirtiendo un sostenido aumento en la morosidad del Crédito con Aval del Estado. Según explicó, esta ha pasado de cerca de un 30% a un 60% en los últimos años, incluyendo casos de personas con altos ingresos que han dejado de pagar.
En ese contexto, el secretario de Estado atribuyó el fenómeno a la falta de cobros efectivos y a las expectativas generadas en torno a una eventual condonación. Frente a ello, defendió la decisión de retomar las acciones de cobro, argumentando que, al contar con garantía estatal, la deuda termina siendo asumida por el fisco cuando no es pagada, comprometiendo recursos públicos destinados a otras áreas.
A estas declaraciones, se sumó la ministra de Educación, María Paz Arzola, quien en conversación con Radio ADN, abordó los anuncios sobre cambios en la gratuidad y en los cobros del CAE. En esa línea, la secretaria de Estado hizo un llamado a la tranquilidad, asegurando que quienes actualmente cuentan con gratuidad no perderán el beneficio: “Quiero transmitir tranquilidad a todos los que hoy tienen gratuidad, de la edad que sean, porque no van a perder ese beneficio”, señaló.






