Estimada directora: Este miércoles la CONFECh publicó una declaración respecto a lo ocurrido en la Universidad Austral. Frente a esto, me pregunto: ¿las prioridades dónde están? ¿Se está defendiendo la violencia o la educación de calidad?
Responsabilizar a los culpables del ataque a una ministra de Estado no es “criminalizar la organización estudiantil y sembrar miedo”. Es cumplir con la ley y con el deber del Gobierno. Cuando en la declaración se llama a la ministra Steinert a “preocuparse de la verdadera delincuencia”, ¿acaso esto no lo es? ¿Dirían lo mismo si esto hubiera ocurrido para el otro lado?
Hace más de un mes, la izquierda intentaba vender el relato de que el supuesto ataque a Rojas Vade era impresentable. En palabras de Luis Cuello, diputado del Partido Comunista, esta acción era “un crimen de odio político”. Lo impresentable acá es el doble estándar y la instrumentalización de la CONFECh, que gasta su tiempo en defender delincuentes y no en mejorar la educación y rechazar la violencia, sin matices.
Los invito a leer un libro sobre derechos y deberes de los ciudadanos y sobre el rol del Estado, antes de justificar manifestaciones violentas y proteger iniciativas delictuales. Y por sobre todo, a repensar la forma de hacer política. ¡Defendamos la educación y el diálogo!
Florencia Inglesi
Estudiante de Ingeniería Comercial



