Isidora Uribe, activista y fundadora de Encuentra tu Lugar: “Mi discapacidad es simplemente una característica más”

La estudiante de Derecho UC fue recientemente reconocida por su trabajo con el premio “Freedom from Want”, donde se convirtió en la persona más joven y la primera mujer con discapacidad en obtenerlo. Más allá de sus logros y la exposición pública, su historia está marcada por una apuesta por traducir la inclusión en cambios concretos.  

Coordinar la entrevista fue difícil: Isidora Uribe (21) mantiene una agenda exigente, repartida entre entrevistas, trabajo y estudios. Aun así, llega a todo y mantiene el ritmo sin descuidar sus compromisos. Tras llegar de los Países Bajos el 24 de abril, retomó sus actividades académicas, lo que la obligó a reagendar tres veces la entrevista.

La pasión por los derechos humanos y generar cambios enfocados en las personas la llevó a estudiar Derecho en la UC. Pero su historia en pro de la inclusión no comenzó en la universidad. A los seis años fue embajadora de la Teletón y a los diez participó en la teleserie “Eres Mi Tesoro”. Durante su etapa escolar, desarrolló la aplicación “Encuentra tu Lugar”, que empezó como algo sencillo: encontrar estacionamientos accesibles, para luego convertirse en una fundación que busca impulsar la inclusión y el liderazgo juvenil en Chile, transformando espacios escolares, laborales y sociales. 

Uribe ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y, recientemente, galardonada con el premio “Freedom from Want” (Libertad frente a la necesidad) de la Fundación Roosevelt, en los Países Bajos, junto a figuras como el presidente Volodímir Zelenski y Gisèle Pelicot.

Frente a la pantalla de un computador, sentada en su pieza, se define como una persona positiva y con disposición de escuchar a los demás. Su entusiasmo se percibe desde el primer momento: en su voz, en la rapidez con que se expresa y en la precisión de sus respuestas.

—Este año recibiste el “Freedom from Want” de los Four Freedoms Awards por tu trabajo en inclusión, un reconocimiento histórico que han recibido líderes como Nelson Mandela o Angela Merkel. ¿Cómo recibes este premio y qué nivel de exigencia implica sostener ese lugar? 

—Desde la necesidad de ver que muchas personas con discapacidad son excluidas del sistema en diferentes ámbitos y diferentes áreas solo por el hecho de tener una condición con la que nacimos. Esta lucha se convirtió en algo mucho más transversal: en querer transformar acciones concretas que nos beneficien a todos, yo sé lo que se siente que la gente primero vea tus características como una debilidad. Se te está obligando a adaptarte lo más que puedas dentro de un sistema que es constantemente hostil. Hoy hay algo mucho más transversal que busca que la inclusión se extienda a diferentes áreas y que cada persona pueda ser libre desde su condición, desde su realidad como mujer, desde su realidad como persona que pertenece a la disidencia sexual. 

—¿Cuál fue tu reacción cuando te dijeron sobre el premio?

—Primero recibí este anuncio porque me trataban de comunicar mediante Instagram. No sabía quiénes eran, solo confié y les mandé mi correo para que me contactaran. Cuando recibí el mensaje, dije: “Esto es una estafa”. Fue totalmente sorprendente, todo lo que significó conocer Países Bajos, la cultura, estar en contacto directo con el rey, el primer ministro y ver las emociones en su rostro en virtud de mis palabras es algo que siempre va a quedarse en mi corazón. 

—¿Cuándo sentiste por primera vez que lo que hacías realmente estaba generando un cambio? 

—Es superdifícil medirlo, porque día a día las cosas no se ven. Lo empecé a sentir cuando, en la fundación Encuentra tu Lugar, comenzaban a llegar personas que efectivamente habían conseguido trabajo gracias a nosotros o personas que habían podido llegar al colegio. Hay una situación que particularmente me marcó, porque tiene que ver con una niña que tenía más o menos doce años: me dijo que lo había pasado muy mal en el colegio, que se sentía supermal consigo misma, pero que gracias al trabajo que realizamos constantemente en redes sociales desde la concientización, ella sentía que ahora podía lograr su sueño de convertirse en neurocirujana.

Más allá de una característica

Su paso por la universidad le ha permitido compartir tanto en lo académico como en lo humano y subraya la importancia de construir vínculos significativos en un entorno que, a su juicio, suele ser más hostil que facilitador para alcanzar metas y proyectos personales.

Uribe proyectaba su futuro en la investigación: se imaginaba en un laboratorio dedicada a la ciencia y a la biología. Sin embargo, al adentrarse en los derechos humanos, las políticas públicas y el rol del Estado, decidió inclinarse por el Derecho.

¿Y por eso te decidiste por Derecho?, ¿Por lo que podías hacer como activista?

—Yo diría que Derecho es una carrera que te entrega herramientas muy fuertes en múltiples aristas. Es muy útil y te permite tener una visión global o complementada de toda la sociedad. También es un tema valórico de poner a la persona al centro y de ser muchas veces quienes toman las decisiones o participan de los espacios de poder para permitir que estemos mejor como sociedad.

¿Cómo dirías que te ha recibido la UC en términos de inclusión?, ¿Te has enfrentado con desafíos?

—Mi discapacidad es simplemente una característica más, no es algo en virtud de lo que yo me sienta impedida. Al contrario, creo que me brinda bastante libertad. Yo soy 100% independiente, yo asisto sola a mis clases y eso para mí es súper valioso, porque al final la accesibilidad universal y que los espacios estén pensados para todo, es libertad.

Cuando piensas en las barreras más difíciles que has vivido, ¿cuál fue la más injusta o absurda? 

—Que te cierren las puertas en espacios en los que todas las personas deberían pasar y pertenecer. La discapacidad aún sigue siendo vista como algo extraño, ajeno, que te hace menos. Uno anda en la calle, toma el metro, la micro y te infantilizan, uno se siente disminuído. Espero que todos podamos hacer nuestra vida en una verdadera libertad y yo espero que estas actitudes de parte de la sociedad vayan cambiando. 

Se habla mucho de tu activismo, pero poco de ti en lo cotidiano. ¿Cómo eres como estudiante y persona fuera de ese rol?

—Ay, no sé, yo creo que a lo mejor alguien externo podría responder esa pregunta mejor que yo, pero me definiría como alguien muy positiva, me gusta estar escuchando a los demás (…) También soy una persona muy apasionada por la contingencia, me interesa mucho lo que pasa en el país, me gusta mucho la lectura, soy una persona muy apasionada por eso.

Uribe es, según su propia experiencia, una excepción entre las personas con discapacidad que logran acceder a la universidad, una situación que le resulta profundamente frustrante.

La estudiante de Derecho cree que cada una de sus experiencias le ha aportado herramientas, desde su exposición temprana en el espacio público, hasta su participación en instancias internacionales. Destaca especialmente su rol en la creación de la Universidad del Sentido, donde pudo representar a quienes han sido históricamente excluidos en un espacio que busca avanzar hacia una mayor inclusión. Fue la más joven de esa instancia.

¿Cómo te ves de aquí a 10 o 20 años más?

—Espero que con este mismo ímpetu. No haber perdido esa energía en pro de los temas que me apasionan, poder ver el tema de la inclusión no como un concepto que nos hace falta, no como un tema del cual somos carentes con la sociedad chilena, sino que ver cambios en ámbitos concretos, específicos, de los cuales solamente hay que darle espacio al tiempo para que haga lo suyo.

Bonus Track – Puclicuestionario

¿Baño favorito de la UC? 
—El de Derecho.

—¿Ramo favorito? 
Toda el área pública, constitucional y administrativo.

¿Ramo más temido? 
—Intro a la Economía, me costó muchísimo.

Cosa que quieres hacer antes de egresar.
—Ir a algún carrete de la universidad. Espero que me dé el tiempo para ir a algún Quinchito o alguna gala.

OFG que recomiendas.
Género, Comunicación y Sociedad de Ingrid Bachmann. Y Voces, Diálogo ciudadano y Bien Común, es un nuevo electivo que nos permite conectar desde lo esencial con nuestros compañeros.

Si fueras rectora de la UC, ¿cuál sería tu primera medida? 
—Empezar a armar algún OFG relacionado a temas de inclusión. Dejar que PIANE se encuentre en todos los campus de la UC. 

Invéntate un ramo. 
—Las barreras las derribamos todos.

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