SYNK COMPLEXITY TOUR: El regreso de Aespa a Santiago 

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Es domingo 6 de septiembre y a las 20.00 en punto el Santander Arena quedó completamente oscuro. Tras unos minutos, las pantallas gigantes proyectaron una secuencia protagonizada por las ae iluminó el domo, sonó Welcome to MY world, se abrieron las puertas del escenario y se vieron salir. El Sync Complexity Tour en Santiago ya había comenzado.

Aespa volvió a pisar Chile luego de tres años con una nueva gira mundial. El esperado regreso de Karina, Winter, Ningning y Giselle marcó un hito como el primer concierto de Santander Arena desde su rebranding.

Reseña por Raúl Zamorano

El setlist

El primer segmento, Acto I: Singularity, fue un enérgico inicio. Lejos de guardarse cartas para el final, los hits empezaron de una vez con la contundencia de Lemonade y Switchblade, seguidas de Whiplash y Black Mamba. El clímax de esta apertura llegó con WDA, donde el público enloqueció.

La transición hacia el Acto II: Invasion marcó un cambio total de la vibra con una atmósfera más suave y enfocada en los vocals de las integrantes. El grupo recorrió Count on Me, Camouflage, Angel#48 y Can’t Help Myself y coronaron con el title track del último EP japonés KISS N TELL.

El Acto III: Confinement exploró al grupo en sus duplas e individualidades. Tras el dinamismo compartido de Giselle y Ningning en Lollipop, el escenario dio paso a los solos: Karina (16bit), Winter (SADDLE UP), Giselle (byeb4hello) y Ningning (I Love You But I Gotta Let You Go). Como punto final, la subunidad de Karina y Winter en Serenade cerró un bloque lleno de la versatilidad de las integrantes.

El Acto IV: Awakening trajo consigo el momento más esperado de la noche. El grupo soltó de golpe tres de sus mayores himnos: Armageddon, Next Level y Supernova, sumados a la energía de Bite y SHAKING’. A mitad de la sección, las bailarinas tomaron el centro del escenario para un potente dance break al ritmo de Dirty Work y Dark Arts, donde mantuvieron la euforia del público en su punto más alto.

El Acto V: Resolution selló la noche con el clímax de emoción de YEPPI YEPPI y una emotiva despedida con ‘Till We Die.

Aciertos

El diseño escenográfico fue uno de los grandes aciertos de la noche al potenciar la atmósfera de cada bloque, especialmente en el solo de Karina con una puesta en escena impecable sobre la escalera. En términos logísticos, la distribución del recinto también sumó puntos: la visión general fue despejada desde todos los sectores y se agradece especialmente que la producción no sobrevendiera el sector de cancha.

A ese despliegue técnico se sumó la increíble energía del grupo. Pese al extenuante itinerario de viaje tras su paso por Brasil, las cuatro integrantes sostuvieron una fuerte presencia escénica de principio a fin, en el que presentaron un espectáculo que cumplió con creces las expectativas de la audiencia local.

Desaciertos

Aun con el balance positivo de la fecha, el show dejó un vacío evidente: haber eliminado Drama del setlist fue el mayor desacierto de la noche. Habiéndose publicado apenas dos meses después de la primera presentación del grupo en Santiago, era la deuda más esperada por los fanáticos. Pese a que la arena coreó su nombre en reiteradas ocasiones durante las pausas, la canción nunca llegó. 

El segundo traspié de la jornada recayó en el sonido. Si bien las interpretaciones vocales se distinguían, la fidelidad del audio no estuvo a la altura ni del nivel del recinto ni del despliegue del show. El registro de Karina fue el único que logró proyectarse con verdadera claridad a lo largo del concierto.

Nota final: 6/7

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