{"id":4316,"date":"2025-11-10T20:11:01","date_gmt":"2025-11-10T20:11:01","guid":{"rendered":"https:\/\/elpuclitico.cl\/?p=4316"},"modified":"2025-11-10T20:11:02","modified_gmt":"2025-11-10T20:11:02","slug":"el-riesgo-de-una-feuc-sin-raices","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpuclitico.cl\/index.php\/2025\/11\/10\/el-riesgo-de-una-feuc-sin-raices\/","title":{"rendered":"El riesgo de una FEUC sin ra\u00edces"},"content":{"rendered":"\n<p><br>La Federaci\u00f3n de Estudiantes de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (FEUC) ha sido, desde sus inicios, m\u00e1s que un \u00f3rgano pol\u00edtico, una expresi\u00f3n del esp\u00edritu que mueve a nuestra universidad. Su v\u00ednculo con los valores y ense\u00f1anzas de la Iglesia Cat\u00f3lica no son una mera formalidad decorativa, sino el coraz\u00f3n que le da sentido y fin a su actuar. Por eso, la propuesta de reforma estatutaria, impulsada por la comisi\u00f3n de reforma en donde participan miembros de la NAU, Avanzar y Amanecer, que busca eliminar esa sujeci\u00f3n, no es un simple cambio administrativo: es una amputaci\u00f3n de lo m\u00e1s lindo que tenemos: la identidad de nuestra federaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos podr\u00e1n creer que esta modificaci\u00f3n har\u00eda de la Federaci\u00f3n un espacio m\u00e1s plural, abierto a todas las creencias y sensibilidades. Pero ese pluralismo ya existe. Nadie ha sido jam\u00e1s excluido por su fe o su falta de ella; la diversidad ha convivido en la FEUC precisamente porque existe un marco \u00e9tico com\u00fan que asegura respeto, dignidad y prop\u00f3sito. Quitar ese marco no ampl\u00eda el di\u00e1logo, lo vac\u00eda de sentido. Una FEUC sin referencia al ideario cat\u00f3lico ser\u00eda como un barco sin br\u00fajula, un actuar sin gu\u00eda y un porqu\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, esta reforma desconoce el compromiso hist\u00f3rico de la Universidad con la Iglesia, y con ello, la visi\u00f3n del ser humano integral: racional, espiritual y comunitario. Eliminar la sujeci\u00f3n a esos valores no \u201cmoderniza\u201d la FEUC, la desarraiga. Las instituciones, como las personas, necesitan fundamentos. Y cuando una instituci\u00f3n universitaria renuncia a los principios que le dieron origen, deja de representar algo mayor que una coyuntura pol\u00edtica: se convierte en una maquinaria vac\u00eda de contenido<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de imponer una fe ni de reducir la libertad de conciencia. Se trata de reconocer que los valores que inspiran a la Iglesia: la b\u00fasqueda de la verdad, la solidaridad, la justicia, la defensa de la vida y la dignidad humana, son perfectamente compatibles con la libertad y la diversidad. Son, de hecho, los que han permitido que la FEUC sea un espacio de servicio y encuentro. Quitar esa orientaci\u00f3n es romper un contrato moral con la historia y con la misi\u00f3n de la PUC.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos en que las instituciones pierden credibilidad y los discursos se fragmentan, lo que necesitamos no es una FEUC que se desentienda de su ra\u00edz, sino una que la encarne con madurez y apertura. Los estatutos no son un obst\u00e1culo, son una memoria viva. Reformarlos en este punto ser\u00eda como borrar la firma del artesano para quedarse solo con la madera. Y una comunidad sin signo ni norte no construye futuro: se diluye.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Diego Arqueros, estudiante de derecho de primer a\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nicol\u00e1s Pozo, estudiante de derecho de segundo a\u00f1o<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Federaci\u00f3n de Estudiantes de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (FEUC) ha sido, desde sus inicios, m\u00e1s que un \u00f3rgano pol\u00edtico, una expresi\u00f3n del esp\u00edritu que mueve a nuestra universidad. 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