Las historias detrás de las esculturas que habitan los campus UC

Conoce a los autores, datos curiosos y todo lo que hay detrás de las obras que se han transformado en parte importante de la infraestructura de la universidad.

A 21 días para que comience la primavera, las temperaturas van aumentando y también las razones para salir al patio. Los estudiantes, en medio de la rutina y el estrés académico, pueden encontrar elementos que solo se admiran al detenerse y darse un tiempo para observar las esculturas que habitan los distintos campus de la universidad. 

Existen más de 25 obras repartidas por los campus de la Región Metropolitana. Desde estructuras de hormigón hasta fuentes de bronce, cada una cuenta una historia, guarda supersticiones que se traspasan entre generaciones o brinda homenajes. 

En este listado conoce la historia de algunas de las esculturas que observan silenciosamente la vida de los estudiantes. 

Acontecimiento Matérico – San Joaquín 

“Acontecimiento Matérico” es una obra de hormigón creada en 2010 por el escultor y Premio Nacional de Artes Plásticas, Federico Assler. Para el autor, la obra representa la presencia pura del material; con su textura y forma, constituye el acontecimiento en sí mismo. 

Pasó de estar instalada en la Plaza de la Ciudadanía frente al Palacio de La Moneda a llegar a San Joaquín y ser emplazada frente al templo. En su historial cuenta con un reclamo hecho por una persona ciega a Monumentos Nacionales tras chocar con la escultura en forma de “T” al no poder detectarla con su bastón a ras de piso.

Agua de Vida – Casa Central 

La creación de Mario Irarrázabal “Agua de Vida” fue instalada por la universidad el año 2015 en el patio de la Facultad de Derecho. Al artista, que fue profesor en la Escuela de Arte de la UC entre 1972 y 1974, se le encargó la obra con el propósito de promover el arte en los espacios públicos de la universidad.

La obra constituye una fuente circular de bronce, donde se posan figuras humanas que contemplan el centro. Además, destaca por la superstición de los estudiantes de Derecho: nunca se debe contar cuántas personas hay en la ronda, o el título podría correr riesgo. 

En recuerdo de Benjamín – Lo Contador

Ubicada en el Patio de los Naranjos, esta escultura de hormigón gris fue creada en 2009 y donada por Federico Assler. Su propósito fue rendir homenaje a su hijo menor, Benjamín, quien fue estudiante de Arquitectura en la UC. La obra refleja el mundo interno del artista y el vínculo que tenía con el joven, quien le ayudaba en la creación de sus esculturas hasta su muerte el año 2006.

Grupo Humano – San Joaquín 

“Grupo Humano” iba a ser originalmente instalada en Viña del Mar, pero finalmente fue donada por el artista a la universidad y ahora está ubicada frente a la Escuela de Ingeniería. La escultura de casi 3 metros de altura fue realizada por Mario Irarrázabal en 1982, elaborada en hormigón y terracota teñida. 

La obra representa la preocupación del artista por las relaciones de poder entre las personas y la pérdida de identidad individual, al generar en el espectador una sensación de pequeñez. Siendo popularmente conocida como “Los Meones”, quienes transitan cerca de ella tienen especial cuidado en no pasar por debajo.

Papa Juan Pablo II – Casa Central

La escultura de Juan Pablo II está ubicada en el patio que lleva su mismo nombre, también conocido por los estudiantes de Casa Central como «el Papatio». La obra de acero fue creada por Arturo Hevia, quien también lideró este año su proceso de restauración, y se instaló en la universidad en conmemoración de la visita del Papa en 1987.

Busto de Mozart – Campus Oriente

En los pasillos del Instituto de Música se puede ver el rostro de uno de los músicos más influyentes del mundo. Rodeado por las melodías de los estudiantes intérpretes que practican en las salas de clases, está el busto de Mozart. 

Es una donación del escultor Arturo Hevia Salazar, que ha llegado a convertirse en una obra icónica para los estudiantes del campus. Con el rostro cubierto de besos, muestra la tradición de los músicos en formación que creen que el labial rojo les traerá buena suerte en sus evaluaciones.

Madre Mapuche – Casa Central 

Entre los pasillos más antiguos de Casa Central, frente a la oficina del rector, se encuentra “Madre Mapuche”. Fue creada por Virginio Arias, autor del monumento al general Baquedano en Plaza Italia. Está hecha en bronce a cera perdida, es decir, una réplica metálica de su original en yeso de 1920. Fue hecha en 1997 después de la muerte del artista, quien en sus últimos años perdió la visión y se vio obligado a esculpir basándose en el tacto.

Cuatro Vientos – San Joaquín

“Cuatro vientos” fue fabricada por Osvaldo Peña en el año 2010 y llegó como encargo de la propia universidad a la Alameda del campus San Joaquín. La estructura está elaborada en acero plegado y los rostros esculpidos en acero fundido. 

Según el autor, la obra intenta retratar el movimiento, a pesar de ser un elemento estático e inscrito en un cuadrado. Este movimiento es sugerido por la composición presentada: cada elemento está montado sobre el siguiente y dispuesto en forma diagonal.

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