Patricio Zapata: el abogado UC que le ganó a José Antonio Kast en las elecciones FEUC de 1988

El académico de la Facultad de Derecho UC repasa su recorrido por la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica en periodo de dictadura, su triunfo ante el actual presidente de la República y analiza la evolución de la política universitaria.

Por Sofía Sepúlveda y Joaquín Araya

Es octubre de 1987 en la Casa Central de la Universidad Católica (UC). Patricio Zapata, estudiante de Derecho, está a punto de enfrentarse en un debate con su compañero de generación, José Antonio Kast. Ambos están en cuarto año y hace dos días pasaron a la segunda vuelta de las elecciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC). 

Zapata representa a la Democracia Cristiana Universitaria (DCU) y Kast al Movimiento Gremial (MG). La lista de la DCU buscaba defender la democracia durante la dictadura, mientras que el MG, afirma Zapata, “simpatizaba” con ella. 

Patricio Zapata (61) es abogado, académico y profesor de la Facultad de Derecho UC. Interesado en la historia, los asuntos públicos y la política, ingresó a estudiar en 1984, en plena dictadura militar.

—¿Por qué eligió la carrera?

—Siempre me gustó mucho la historia. Yo salí del colegio en 1983, y me convencí de que estudiando Derecho iba a poder estudiar historia, que era algo que tenía relación. Me interesaban los asuntos públicos y los asuntos políticos. Chile estaba en dictadura. Entonces, me pareció que la carrera me iba a entregar, además, herramientas para, va a sonar muy cliché, luchar por una sociedad más justa. Eso lo pensaba, lo sigo pensando.

El abogado UC afirma que siempre le interesó la política, pero que decidió seguir una carrera académica: “Para mí, lo más convocante y lo que más me llenaba el alma, era el estudio, la investigación y la docencia. Desde el colegio me gustaba enseñarle a mis compañeros. Era como muy nerd”.

Zapata recuerda que, cuando era alumno, fue candidato a delegado de curso, miembro del Claustro Pleno —un espacio similar al de las consejerías territoriales—, candidato al centro de alumnos y candidato a la FEUC, de la cual fue elegido presidente. Al mismo tiempo, publicaba artículos en la Revista Chilena de Derecho: “Mi primer artículo es del año 86’, cuando estaba en tercer año”, dice mientras juega con su lápiz.

“Yo nunca perdí el interés en la política, pero la profesión de abogado y la docencia, que me encanta, me dan un sentido de misión”, dice. 

Las elecciones FEUC 1988

“Honestamente, yo no tenía ganas de ser candidato a FEUC”, recuerda Zapata.

—¿En qué momento la política universitaria comenzó a formar parte de su vida?

—A mí me interesaba mucho lo que pasaba en el país y miraba con interés lo que ocurría en las universidades. Estando en el colegio me daba cuenta que los sindicatos, las federaciones de trabajadores y federaciones estudiantiles estaban empezando a jugar un papel: se estaban rearmando y reconstruyendo. 

Cuando ingresó a la UC, Chile atravesaba un escenario en donde expresar opiniones contrarias al régimen de Augusto Pinochet podía tener consecuencias: “Conocía gente que estaba exiliada y sabía de gente que había sido torturada y asesinada”. “Estaba ahí, estaba agarrándote, sacudiéndote. Era una dictadura muy cruel. Penetraba en todas las áreas de la vida social, incluyendo la universidad”, asegura. 

El entonces candidato recuerda que buscó formar una lista única entre las fuerzas que se oponían a la dictadura, pero no fue posible llegar a un acuerdo.

La postura de Zapata contrastaba con la del gremialismo, quienes defendían que la federación debía concentrarse en los problemas estudiantiles. “Para mí no había posibilidad de separar las cuestiones de la universidad y las cuestiones de Chile”, afirma.

—¿Se acuerda de esta foto?

—Sí, yo usaba muchas camisas escocesas en esa época. Las camisas escocesas estaban de moda en los 80, más que ahora. Yo usaba muchas camisas escocesas.

La foto es de octubre del 87: “Estábamos mi compañero de curso, José Antonio Kast, y yo. Ambos éramos de cuarto. Quizás estábamos en alguno de los debates que hubo, igual que ahora. Me acuerdo perfectamente: en Casa Central, en San Joaquín, en Oriente, en fin”.

También recuerda a las tres listas postulantes, entre ellas la 1A del Movimiento Gremial. “Es impresionante cómo esa lista no ha cambiado. La 1A está ahí instalada desde el 85”, señala.

En la primera vuelta, la lista de Kast obtuvo el 40% de los votos, mientras que el representante de la DCU alcanzó el 34%. La tercera candidatura, que reunía a movimientos de izquierda, concentró el porcentaje restante. El gremialismo y la DCU pasaron a segunda vuelta. La lista liderada por Zapata ganó con el 54% y el MG quedó en segundo lugar con el 45%. De esta manera, Patricio Zapata se convirtió en el presidente FEUC de 1988.

Zapata atribuye ese respaldo a las posiciones que había defendido durante la campaña. 

—¿Por qué pasó eso?

—Me imagino que para ellos (votantes) era evidente lo que había en común con mis posiciones. Yo había estado en los patios, denunciando la violación a los derechos humanos. Planteaba la necesidad de trabajar por la democracia.

Sobre Kast, señala: “Era una persona que simpatizaba con la dictadura, después apareció en la franja del Sí. Era muy claro, no era un secreto que él era partidario de la dictadura”.

—¿Cómo recuerda a los jóvenes universitarios Patricio Zapata y José Antonio Kast? 

—Nos habremos visto en clases y saludado cortésmente, pero no tengo anécdotas con él, porque no éramos parte del mismo grupo de amigos. Lo que yo recuerdo es que José Antonio siempre fue una persona más retraída. 

—¿Por qué Kast pasó de ser candidato FEUC a ser presidente de la República? 

—Claramente no soy un experto en esto, pero él tiene algunas características que le permiten desarrollar una carrera en un terreno que es muy complejo, como es la política. O sea, llegó a la Presidencia de la República y sin tener una oratoria, digámoslo así, como Arturo Alessandri Palma, sin tener una fortuna personal. Entonces, ¿cuáles son esas condiciones? Disciplina, probablemente perseverancia y no rendirse.

Mientras participaba en la política universitaria, Patricio Zapata continuaba escribiendo artículos y estudiando Derecho. Por eso, recuerda la presidencia de la federación como una experiencia que asumió por el contexto que vivía el país, más que por una aspiración personal. Sin embargo, lo recuerda como “un honor inmenso”. 

—¿Cómo se relacionan sus convicciones políticas con su trabajo como abogado y académico?

—Uno trata de ser coherente, de que las distintas partes de tu vida conversen entre sí. Cuesta, pero trato, en mis clases y en mi trabajo profesional, de ajustarme a los valores del humanismo cristiano y a la doctrina social de la Iglesia Católica. 

Dichos principios motivaron su ingreso a la Democracia Cristiana en 1985. Sin embargo, aclara que no pretende haber alcanzado una consistencia ética plena y que entiende los partidos políticos como organizaciones humanas, con logros, errores, ambiciones y decisiones condicionadas por el corto plazo.

Para el académico, la militancia también implica una responsabilidad en el ejercicio de la docencia: “Uno como profesor tiene que ser muy cuidadoso y escrupuloso de no manipular el espacio que tiene para traer a la sala de clases sus ideas políticas contingentes”.

De la dictadura a las elecciones actuales

Casi cuatro décadas después, Zapata observa las elecciones de la FEUC desde su posición como profesor. 

—¿Qué ha cambiado en las elecciones de la UC?

—A ver, a mí me gusta mucho la manera en que se cuida el fairplay. Yo destacaría la manera en que se lleva adelante la campaña, los lugares permitidos para instalar publicidad, los tiempos de los debates, el gasto electoral y el funcionamiento del Tricel. 

“A veces se arman discusiones, pero destacaría la manera seria en que se realizan los procesos”, afirma. También menciona la convivencia entre estudiantes de distintas posiciones políticas durante las campañas: “Yo he visto jugar ping pong y taca taca a estudiantes con poleras verdes, naranjas y azules”.

El docente UC también destacó la necesidad de los medios de comunicación: “Antes no había un medio como El PUClítico, yo de verdad quiero destacarlo. Para mí, votar también tiene que ver con información de buena calidad (…) Creo que el rigor y la seriedad con que la cubren es algo que me hubiera gustado mucho tener en mi época”. 

—Hace unas semanas, en el contexto de la movilización y paralización convocada por la Confech, estudiantes del Movimiento Gremial y Solidaridad fueron agredidos en el frontis de Casa Central por realizar una protesta. ¿Qué evaluación hace al respecto?

—Voy a ser bien cuidadoso, porque creo que los profesores no debiéramos entrar en la discusión más contingente de lo que ocurre entre los distintos movimientos. Yo estaba ahí ese día, había entrado pocos minutos antes a hacer clase. Me pareció terrible que alumnos míos corrieran algún riesgo.

Además, el académico calificó como “inaudito” el hecho de que Laura Mlynarz, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) y vocera de la Confech, se refiriera a la agresión como un “enfrentamiento”. “No sé qué video estaba viendo ella”, cuestiona.

Al finalizar la entrevista, Patricio Zapata se ocupa de hacerle una radiografía al movimiento estudiantil actual. Especialmente, sobre aquellos que recurren a la violencia para reprimir ideologías: “Eso, en mi opinión, es fascismo. Podrá ser fascismo de izquierda, pero fascismo es usar la violencia para amedrentar y para impedir que el otro se exprese, aunque yo esté convencido que el otro está equivocado”, sostiene. 

Con carpeta en mano, Patricio Zapata se dirige al Auditorio Cardenal Raúl Silva Henríquez. Tras una larga trayectoria como abogado y su recorrido por la política universitaria UC, 54 estudiantes lo esperan en la clase de Derecho Político. 

Bonus Track – PUClicuestionario

—¿Baño favorito?

—Los del Patio de la Virgen.

—¿Ramo favorito?

—Constitucional. 

—¿Ramo más temido?

—No sé, no te puedo responder eso. 

—¿Algo que le faltó hacer antes de egresar?

—Me hubiera gustado hacer más deporte. Y eso creo que aplica hasta el día de hoy. 

—Consejo para los jóvenes.

—Si pueden, y si les da el presupuesto, compren libros.

—Si fuera rector de la UC, ¿cuál sería tu primera medida?

—Paso.

—Invente un ramo.

—Libertad y paz en la novela gráfica. 

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