La instancia, convocada por el Consejo de Profesores UC, buscaba manifestar rechazo ante los recortes presupuestarios en materia de educación y exigir justicia tras los graves hechos de violencia registrados en la comuna de Calama.
Durante la jornada de este miércoles, se realizó una manifestación convocada por los Centros de Estudiantes de Educación y el Consejo de Profesores UC, tras los hechos ocurridos durante las últimas semanas en materia educativa. Entre cánticos y consignas, los estudiantes lideraron una manifestación dentro del campus San Joaquín que inició cerca de las 13:30 horas.
La protesta fue impulsada principalmente por representantes estudiantiles de la Facultad de Educación, entre ellos los presidentes de Centros de Estudiantes del territorio: Cristóbal Santander (Educación Media), Ignacio Romero (Educación Física y Salud) y la consejera territorial de Educación de la coalición de Amanecer, Ignacia Castillo.
La manifestación se desarrolló en el campus San Joaquín, partiendo desde la Facultad de Educación, donde los estudiantes expresaron su rechazo frente a los recortes presupuestarios y ante los recientes episodios de violencia en establecimientos educacionales, como el ataque a una inspectora en el Instituto Obispo Silva Lazaeta, provocando su fallecimiento.
Los estudiantes se desplazaron por distintos lugares del campus, pasando por el Cristo, la capilla y concluyendo en el frontis del recinto educacional, donde los estudiantes colgaron un lienzo en la pasarela de la estación de metro San Joaquín.
Según señaló Antonia González, presidenta del Centro de Estudiantes de Pedagogía en Inglés, la decisión de movilizarse responde a una preocupación transversal entre los futuros docentes. “Hemos visto cómo en el último tiempo se han tomado medidas que nos impactan directamente, tanto en nuestra formación como en nuestra futura profesión”, expresó.
La representante indicó que las medidas adoptadas por el actual gobierno “no son suficientes” porque resultan en “soluciones parciales” que no abordan el problema de fondo del sistema educativo.
Respecto a las demandas, Ignacia Castillo, desde la Consejería Territorial de Educación, sostuvo que estas apuntan a un cambio de enfoque en el sistema educativo, planteando que “la educación tiene que ser un derecho y no un negocio”.
En ese sentido, también cuestionó medidas como la instalación de detectores de metales en colegios porque no abordan el origen de la violencia. A su juicio, se requiere mayor atención en salud mental e inversión estructural en comunidades educativas.






