Bastián Herrera, delegado de eSports de la UC: “Más que un peso, es un orgullo representar a la UC en los eSports”

El seleccionado de eSports y estudiante de postgrado UC lidera un equipo de 40 jugadores que hoy cuenta con entrenadores, kinesiólogos y una competencia a nivel universitario nacional. A semanas de defender su tesis y cerrar su ciclo en la universidad, enfrenta la nostalgia de dejar el proyecto que construyó desde cero y el desafío de mantener la mente fría en la alta competencia.

Son las 13 horas y Bastián Herrera, delegado del equipo de eSports de la Universidad Católica (UC), se acerca a la entrada del Starbucks frente al campus San Joaquín. Viste un pantalón cargo, una polera y un polerón negro. Encima del polerón tiene puesta la polera del equipo de eSports que destaca sobre todas las prendas: tiene una mezcla de azul y celeste, el logo de la UC blanco al lado derecho superior de la polera y al lado del corazón el logo del equipo. 

Bastián Herrera, ingeniero civil matemático de la UC, está en sus últimas semanas de magíster en Ciencias de la Ingeniería y defenderá su tesis en cinco semanas más, a finales de junio. Junto a Francisco Rebolledo, profesor de la Facultad de Comunicaciones y de Diseño, construyeron los cimientos del equipo de eSports de la Universidad Católica. El equipo compite en campeonatos interuniversitarios contra la Universidad de Chile, la Universidad Diego Portales, la Universidad Federico Santa María y entre otras más. 

Herrera es parte del equipo A de League of Legends (LoL) y su nickname es “Neptunium”, elemento químico 93 de la tabla periódica. Dice que siempre se pone nombres de usuario en base a “ñoñerías”. Recuerda que en Steam, hace años, su usuario era “ácido 1,3 -bisfosfoglicérico”, un metabolito importante de tres carbonos que tiene mucha energía y es esencial en la glucólisis y en la fase oscura de la fotosíntesis, conocida como el ciclo de Calvin.

La rama de eSports de la UC se divide en tres disciplinas: LoL, Valorant y Rocket League. Actualmente, 40 personas conforman la plantilla, la que cuenta con entrenadores personalizados que analizan el rendimiento y guían a los jugadores tras cada competencia. Además, los seleccionados disponen de un convenio con kinesiólogos y nutricionistas de la misma universidad. Las convocatorias se abren al inicio de cada semestre. Luego de superar filtros de rango, realizar pruebas en partida junto al capitán y el coach, y evaluar la química con el grupo, el postulante es aceptado para representar a la UC en los eSports interuniversitarios.

¿En qué juego postula más gente?

—A día de hoy se postula más gente en Valorant, pero está cerca de League of Legends. El Rocket League es un poco más bajo perfil por el hecho de que también falta una competencia universitaria. Dentro de lo que hemos estado impulsando nosotros como equipo, es que la U-League, que es la liga nacional actual, pueda incorporar el Rocket a las competencias. Al igual que algunos otros juegos como Fortnite, Apex Legends, Overwatch, Counter Strike 2, que igual son bien cotizados y muy competitivos. Pero por ahora estamos solo con esos tres y la mayor cantidad de personas postula en Valorant.

¿Cómo manejan la frustración en el equipo cuando las cosas no salen bien en una partida, sobre todo en las grandes competencias?

—El tilteo (frustración, enojo o saturación emocional que disminuye el rendimiento) tiene muchas naturalezas y nadie se salva. Hay un tilteo emocional y el equipo es un factor fundamental que funciona como una especie de “soporte emocional”. También está el tilteo mecánico, de cosas que se sabe de libro que no son de esa manera, o que planteamos una estrategia y no la podemos seguir, o que se nos cae la estrategia y nos cuesta salir de ahí. Es bien complejo manejarlo en el momento, pero el equipo es parte fundamental para mantener la mente fría.

Gracias a un convenio con los kinesiólogos de la universidad, el equipo de eSports cuenta con atención especializada en la sede San Joaquín, un beneficio que ha tenido una gran recepción y alta demanda por parte de los jugadores. Las lesiones son recurrentes: Herrera advierte que el antebrazo es el que más sufre y se manifiesta en problemas como el túnel radial, el túnel carpiano, rigidez de manos, hormigueo o pérdida de sensibilidad. Añade que League of Legends lidera la lista como el videojuego que más bajas causa en el equipo. 

¿Has visto un cambio en la relación entre los jugadores del equipo?

—Absolutamente. Todo responde a dinámicas de equipo que, si no existieran, se mandan a cambiar. Hay equipos que están desconectados y que no tienen larga continuidad, que no tienen feeling o un cariño de equipo. Aquí no, si alguno está mal, paramos y le preguntamos qué pasa, lo apoyamos. Hemos tenido charlas de qué es lo que sentimos en las partidas, sobre todo con derrotas muy duras como la de este semestre, que requirió charlas de varias horas. 

¿Cómo juega lo psicológico en las rondas?

—Hay algo bien curioso entre el LoL, el Valorant y el Rocket. Nos ha tocado jugar con exjugadores profesionales y es una locura. De repente, hay jugadores nuestros que tienen un muy buen día, pero ven que una partida está muy complicada y empiezan a decaer. Aparte, es muy competitivo, porque los jugadores de la UC son bastante temerarios, no se achican con el equipo que tienen al frente.

¿Qué significa para ustedes representar a la UC como un equipo de eSports?

—Significa muchísimo para nosotros. No hay mucha posibilidad de jugar competitivo cuando uno estudia una carrera universitaria y hay pocos lugares mejores que el equipo de eSports de la UC para poder hacer eso. Además, muchos terminan haciéndose amigos por los equipos. En comparación con otras U, la cancha está bien pareja, muy horizontal. No hay un equipo que siempre le gane a todos y eso da un ambiente competitivo muy rico. Para nosotros, más que un peso, es un orgullo representar a la UC en los eSports.

Herrera llegó a la UC en 2021, año en que Gaming UC organizó un torneo dentro de la universidad. Él no tenía equipo y postuló solo. De manera aleatoria, le habló a un miembro del grupo de WhatsApp en donde se organizaba el campeonato: Pablo, uno de los mejores amigos de Bastián en la actualidad. Ganaron el torneo junto a los otros tres miembros del equipo. 

¿Eres bueno en los tres juegos que practica el equipo?

—No, soy malísimo en el Rocket League. De lo que he jugado, soy muy malo. Le pongo todo el empeño del mundo, pero no sé volar, no sé darme vueltas, no sé nada de cómo funciona. Yo veo como juega la gente el equipo y es una verdadera locura.

¿De dónde nace tu pasión por los videojuegos?

—Sin duda hay un componente personal de que me gustan los videojuegos de manera innata, Me gusta su aspecto competitivo. Pero la chispa por el videojuego viene de mi papá. Él tenía un Atari en su momento y me hacía jugar. Me llevaba al ciber, como a los 6 o 7 años. Ahí descubrí el Need for Speed, el Age of Empires o el World of Warcraft. Es una especie de herencia y me dio un empujoncito a que me gustaran los juegos, sin duda alguna. 

El ingeniero civil dice que siempre es necesario tomarse un descanso de los videojuegos. Luego del último torneo, no jugó durante casi dos semanas. Cree que darse una pausa de las pantallas hace entrar en armonía y permite volver a agarrarle cariño al juego. Recuerda que esa competencia en particular fue muy intensa, porque era su último torneo como miembro del equipo de eSports de la UC. Señala que todo el mundo ha necesitado en algún momento un descanso y que a todos les ha servido. 

Ahora, en tu último año y mirando hacia atrás, ¿qué significó para ti estar en el equipo de eSports?

—Yo lo veo como un hijo. Me siento en un rol protagónico por haber impulsado tantas cosas, por haber ido a tocar muchas puertas y hablar con tanta gente. Yo decía: “Esto no va a decaer, confíen en mí, porque más universidades se van a sumar”. Esa ha sido la realidad. Creo que es una de las mejores experiencias que he tenido en la universidad. 

Bonustrack – PUClicuestionario

¿Baño favorito? 

—Edificio de Construcción Civil, los del -1.

¿Ramo favorito?

—ICE3031. Mecánica del Continuo.

¿Ramo más temido?

—IEE2123. Circuitos Eléctricos.

Cosa que quieras hacer antes de egresar

—Meterme a los meones de ingeniería.

OFG que recomiendas

—Handball.

Si fueras rector de la UC, ¿cuál sería tu primera medida?

—Bajar los aranceles.

Invéntate un ramo

—Análisis funcional no lineal.

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Juan Pablo Rubio
Juan Pablo Rubio