A meses de terminar su carrera, Amandiz repasa el camino que la llevó desde el apoyo de su abuelo con sus pruebas de historia en el colegio hasta convertirse en una de las divulgadoras históricas más reconocidas en redes sociales. La integrante más joven del jurado de Conecta Mayor UC reflexiona sobre su vida universitaria y el desafío de acercar la historia a nuevas generaciones.
Entrevista por Violeta Edwards y Raúl Zamorano
Las conversaciones con su abuelo, el historiador y periodista Antonio Márquez, despertaron en Amanda Zurob (25) una pasión que terminaría inspirándola a ingresar a la Licenciatura en Historia en la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC). Hoy cursa su último año.
A finales de 2023, mientras estudiaba para una prueba oral, Zurob decidió grabarse mientras explicaba la materia. El registro se convirtió en su primer video sobre los momentos más caóticos de la historia de Chile. Todo fue, según dice, «un poco por arte de magia». El video se viralizó y marcó el inicio de una nueva etapa en su vida.
Desde entonces, acerca la historia a más de 450 mil personas entre TikTok e Instagram. Su contenido se resume en una frase que ya se ha convertido en su sello: “Contar la historia como cahuín, no los cahuines de la historia”. Con un lenguaje cotidiano, referencias a la cultura pop y relatos construidos como si fueran un chisme entre amigos, busca demostrar que el conocimiento histórico puede llegar a nuevas audiencias sin perder el rigor académico.
Este año se convirtió en la integrante más joven del jurado de Conecta Mayor UC, iniciativa que reconoce a cien personas mayores que generan un impacto positivo en sus comunidades, con un enfoque en la descentralización y la equidad de género. En el concurso comparte jurado con Cecilia Morel, Jeannette Jara, Rosa Devés y el rector de la UC, Juan Carlos de la Llera. Para Zurob, la invitación representa el cierre de un ciclo: en 2024 fue reconocida como una de los 100 Jóvenes Líderes y hoy participa en la elección de 100 adultos mayores.
Su interés por la historia surgió en primero medio, con un profesor con el que no conectaba. Antes de una prueba sobre la Revolución Francesa, su madre le sugirió pedir ayuda a su abuelo. Márquez le enseñó historia de una manera que fascinó a Zurob y lo que comenzó como una ayuda para el colegio se convirtió en una experiencia que marcaría su vida.
—Quedé maravillada, porque por primera vez sentí que me transporté en tiempo y espacio solo mediante una conversación. Mi abuelo no solo te hablaba de la historia, sino que también te transportaba al pasado. De ahí, empecé a ir muchas veces a la semana donde mi abuelo a “estudiar para mis pruebas de historia”, pero nadie tiene pruebas tan seguido. Iba para que él me contara más y más cosas. Me sentía totalmente inmersa en la historia: ya no estaba en Santiago de Chile en 2016, sino que estaba en la Francia de 1789, en la Bastilla, observando cómo se la tomaban.
Su abuelo influyó en cómo Zurob busca enseñar la historia, aunque la difundan de distintas maneras al ser de distintas generaciones: “Transportarse al pasado, ligando la historia y su emoción, permite que se quede en la memoria”.
En 2019, a comienzos de cuarto medio, no sabía qué quería estudiar. Le gustaba la historia, pero no sabía dónde aplicarla, ya que jamás había imaginado la opción de Licenciatura en Historia. Pensaba que la historia se limitaba a la pedagogía, por lo que buscaba el “factor historia” en las carreras.
—El 11 de noviembre de 2019 falleció mi abuelo. Cuando estábamos en su velorio me encontré con sus amigos. Ellos me dijeron: “Tú que estás en cuarto medio, ¿qué te gustaría estudiar?”. Yo respondí sin pensar: “Historia”. En la PSU ponderé muy alto y tenía opciones para todo, incluso Medicina y Derecho, pero me miraba en el espejo y pensaba: “A ti te gusta la historia, tú tienes que estudiar Historia”.
—Lo que realmente me convenció fue que, luego del funeral de mi abuelo, fuimos a su casa donde él había dejado tres cajas que decían “Amanda”, que estaban llenas de libros, junto con una nota donde decía que quería heredarme su biblioteca. Entré a la UC y empecé a estudiar la historia entre todos los libros que me heredó y que hoy tengo en mi espacio de estudio. Siento que él me acompaña durante mi carrera. Igual me da pena que nunca haya podido decirle que iba a estudiar Historia, pero sé que él lo sabe.
—¿Cómo ha influido en tu vida el estudio de la historia?
—Creo que cualquier persona que pase por la Licenciatura en Historia está apta para cualquier otra área. Todos salimos con un set de herramientas que nos sirve para todas las áreas de la vida. La forma de entender el mundo es completamente distinta. El paso por la academia es demasiado importante, porque te enseña a pensar históricamente, y eso se ve cuando escuchas un discurso político y dices: “Esto lo he escuchado antes, es una estrategia”. También, cuando recibes una noticia y dices: “No me voy a quedar solo con esta fuente, tengo que buscar distintas fuentes”.
Compatibilizar la carrera con la creación de contenido no ha sido fácil para ella: mientras cursa cinco o seis ramos por semestre, la estudiante dedica hasta ocho horas a investigar cada video, además del tiempo de grabación y edición. Aun así, asegura que, pese al crecimiento de sus redes sociales, su prioridad siempre ha sido terminar la carrera.
Zurob valora el respaldo que ha recibido desde la universidad, reflejado en su distinción como Mujer Líder UC 2025, en la entrevista que le realizó la Vicerrectoría de Comunicaciones y al ser elegida como jurado de la iniciativa Conecta Mayor, lo que ella califica como “un gran honor”. Sin embargo, asegura que dentro de su propia facultad la recepción ha sido distinta: “Lamentablemente ese espacio de amabilidad no lo he vivido en el Instituto de Historia”.
—¿Cuáles son tus lugares favoritos del campus?
—Mi lugar favorito de San Joaquín es el Patio de Humanidades, es el lugar donde me hice tantos amigos, donde me enamoré por primera vez y el ambiente que hay es muy lindo. Mis amigos ya salieron de la carrera y yo también estoy de salida, por lo que el patio ya no es lo que era antes. Sin embargo, en cada uno de sus rincones veo mis memorias y me producen mucha nostalgia. También quiero mencionar al Fortuna –quiosco de humanidades– con la Fran, que ha estado atendiendo desde que entré a la carrera. Siento que ella es, en cierta medida, el corazón del patio de humanidades.
—Estudiar Historia suele asociarse con la academia tradicional. ¿En qué momento decidiste llevar ese conocimiento a TikTok e Instagram?
—De hecho, siento que ahí falla la academia cuando quiere llegar a un público más amplio. Muchos académicos sienten que TikTok es un medio muy burdo, pero justamente ahí está la gente, por lo que necesitamos llegar a esos espacios si queremos esparcir el conocimiento. Como dijo mi increíble profesor de Historia Pública, Rodrigo Mayorga: “El formato se debe adecuar al público objetivo”. Eso es importante tenerlo en mente, por lo que tal vez no empezaré citando a un autor como haría en un ensayo, pero sí lo pondría en la pantalla o al final del video. Creo que debemos democratizar el conocimiento, la historia no tiene por qué ser fome o tediosa.
—Muchas veces se dice que la historia se repite. ¿Crees que realmente ocurre o es una simplificación?
—Yo no diría que la historia se repite, como dice la profesora María José Cot: “La historia no se repite, pero rima”. Hay patrones que se repiten y puedes identificarlos, pero nada sucede dos veces. Sobre todo hoy, que vemos algunos proyectos de ley que tienen los mismos nombres que proyectos impulsados en Dictadura. Siempre decimos que la memoria del chileno es frágil, y sí, la fragilidad es precisamente una característica inherente a la memoria. Por eso, hay que elegir recordar.
Zurob es enfática en la importancia de traducir los conocimientos de las distintas áreas de estudio desde la universidad con el fin de evitar “caer en discursos repetidos” y preservar la memoria. “No podemos esperar que se recuerde lo que nunca se aprendió”, dice.
—Si pudieras conversar con cualquier personaje histórico durante una hora, ¿quién sería y qué le preguntarías?
—Julieta Kirkwood. Me gustaría conversar con ella sobre la política actual. Le preguntaría su opinión sobre el escenario en el que vivimos, donde los derechos de las mujeres se están viendo nuevamente cuestionados. Su capacidad de diagnóstico sería muy útil tanto para entender esta crisis como para sugerir cómo superarla. Creo que se nos fue demasiado joven.
—¿Qué viene ahora para Amanda Zurob?
—Estoy escribiendo un libro con Editorial Planeta, pero decidí ponerlo en pausa porque quiero publicarlo como licenciada en Historia y no como estudiante. También existe la posibilidad de desarrollar un proyecto audiovisual, aunque todavía no puedo contar mucho. Solo puedo decir que estén atentos a mis redes sociales.
Bonus track — PUClicuestionario
—¿Baño favorito?
—Cualquiera del Edificio Patio Alameda, también conocido como MBA en Casa Central.
—¿Ramo favorito?
—Historia de Chile Siglo XIX con Rafael Sagredo.
—¿Ramo más temido?
—Historia Medieval con José Marín, el mayor medievalista de Chile. Espero que el Instituto de Historia restaure sus cátedras, porque es un privilegio tener clases con él.
—Cosa que quieras hacer antes de egresar
—Conocer el Laboratorio de Humanidades Digital.
—OFG que recomiendas
—Coro, es desestresante un ramo práctico entre tanta lectura.
—Si fueras rectora de la UC ¿cuál sería tu primera medida?
—Poner a Rodrigo Mayorga como director del Magíster de Historia Pública.
—Invéntate un ramo
—Batallas por el pasado: usos y abusos de la historia en el debate político actual.






