«Miente, miente, que algo queda» es una frase vinculada a Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi. Sin lugar a dudas, esta tomó especial relevancia en nuestra política nacional cuando, el fallecido expresidente Sebastián Piñera, la atribuyó erróneamente a Lenin durante un debate presidencial del 2017, en un cruce con el profesor Eduardo Artés. Más allá de la autoría de esta frase ―la cual para algunos se remonta muchísimos siglos antes del período nacionalsocialista alemán― parece ser que la táctica que esta propone sigue muy vigente en los distintos sectores políticos nacionales, ya que en cada elección tenemos que enfrentarnos a una avalancha de fake news de lado y lado, muchas veces llamadas eufemísticamente como «posverdades».
En esta ocasión, me quiero referir a las tres mentiras que durante este mes de agosto, emitió la candidata del oficialismo y la Democracia Cristiana, la exministra Jeannete Jara. A saber:
El 06/08/2025, donde la candidata negó que en su programa de primarias se abordase la nacionalización del litio y cobre, cuando esta figuraba como medida prioritaria.
El 12/08/2025, donde la candidata negó haber sido partidaria del tercer retiro de fondos de las AFP, lo cual nuevamente es falso, ya que consta en sus redes sociales su apoyo a esta medida.
El 19/08/2025, donde la candidata negó que el aborto libre haya estado contemplado en su programa de primarias, lo cual una vez más es falso, ya que es la octava medida prioritaria del documento.
La primera de estas mentiras fue dicha en el conversatorio «Futuro de la Minería en Chile», organizado por el Departamento de Ingeniería de Minería de nuestra Universidad, instancia en la que participaron cinco de los ocho candidatos presenciales. Esto es especialmente grave en el contexto de un foro universitario, donde las imprecisiones y datos erróneos quedan como hechos verídicos, instrumentalizando el prestigio y credibilidad de la Academia.
Esto, desde luego, no significa que en los otros bandos no existan mentiras. Todos hemos sido testigos, por ejemplo, de la campaña de desprestigio que en la red social X sufrió la candidata de Chile Vamos, Amarillos por Chile y Demócratas, Evelyn Matthei, presuntamente a manos de simpatizantes y militantes del Partido Republicano, situación que casi escala a una denuncia por parte de un grupo de senadores de Renovación Nacional, en razón de una posible infracción a la Ley 21.459 sobre delitos informáticos.
De este tipo de acontecimientos solo queda algo claro: urge que se eleve el nivel del debate, que los candidatos pongan énfasis en sus propuestas y dejen de recurrir a falacias en su argumentación, que los equipos de asesores ―muy numerosos, por cierto― hagan bien su trabajo. No cabe aquí la lógica del empate, tan común entre los partidarios de uno y otro sector. Nuestra democracia merece más.
Fernando Cerda Uribe
College Ciencias Sociales