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La semana pasada se estrenó la segunda cinta del nuevo universo cinematográfico de DC de James Gunn: Supergirl, dirigida por Craig Gillespie y protagonizada por Milly Alcock como Kara Zor-El y Eve Ridley como Ruthye. A pesar del futuro prometedor que se veía en esta franquicia tras el éxito de Superman el año pasado, esta nueva entrega debutó con una baja taquilla y una recepción dividida por parte de la audiencia. ¿Esta película de verdad no funciona? A continuación, te presentamos una reseña sin spoilers.
Reseña por Sebastián Sepúlveda – YouTube: sebasw 501
El material de origen
La obra está basada en el cómic Woman of Tomorrow (2021-2022). Su trama general se mantiene, pero hay diferencias. Una adaptación no necesariamente debe ser un calco del material original para triunfar, pero sí debería transmitir su esencia. Creo que ahí está el error: la película no logra transmitir el arco narrativo del personaje con el mismo éxito. No es que el arco no exista, pero carece de un desarrollo consistente a medida que avanza la cinta. La historia es una carrera contra el tiempo para salvar a Krypto, pero el humor y el ritmo están tan mal equilibrados que, en varios momentos, el espectador puede llegar a olvidar que el perro está en peligro. Se percibe como una serie de acontecimientos con un ritmo torpe.
Personajes
Milly Alcock realiza un trabajo increíble personificando a Kara; desde la caracterización hasta la actuación, logra entregar una versión mucho más humana, mostrando cómo lidia con sus traumas a través de un alocado estilo de vida, lleno de fiestas y alcohol. Ruthye, aunque no es un personaje sobresaliente, al menos no es la típica figura infantil insoportable que el héroe debe rescatar constantemente. En general, forma un buen dúo con Supergirl. El choque ideológico entre ambas respecto a la venganza resulta ser muy interesante.
El Lobo, interpretado por Jason Momoa, visualmente se ve genial y se luce en sus escenas, dejando con ganas de ver más de él en el futuro. Superman, interpretado por David Corenswet, funciona como personaje de apoyo en sus breves minutos en pantalla, ayudando a que este universo se sienta más conectado. Por otro lado, Krem, interpretado por Matthias Schoenaerts, es un villano mediocre, sin motivaciones claras ni carisma. Ni siquiera su diseño es memorable; es el típico antagonista que olvidas apenas sales de la sala de cine.
Música, fotografía y efectos especiales
Visualmente, esta entrega se aleja de los tonos coloridos de Superman. Aquí predomina una paleta de colores tierra con luces amarillas. Hay secuencias bien logradas, pero en otras, como el combate final, el uso de la pantalla verde es demasiado notorio y el CGI tampoco es el mejor. La banda sonora, compuesta por Claudia Sarne, funciona, pero no es tan memorable como la de la cinta anterior (aunque esta tenía la ventaja de apoyarse en el icónico tema de John Williams). En la batalla final suena «The Middle» de Kelty Greye, elección de canción sobre la cual opino que desentona con lo que ocurre en pantalla. Por otro lado, «Call Me» de Blondie, que acompañó todos los tráileres y material promocional, brilló por su ausencia en el corte final y considero que hubiese encajado a la perfección en esa secuencia.
Conclusión
La película ofrece una muy buena representación de Supergirl, con una Milly Alcock que le inyecta personalidad y carisma. No obstante, la historia tiene bastantes carencias. Aunque cuenta con buenos momentos, no son suficientes para evitar que caiga en lo genérico, y ese es su mayor problema. No es una mala película, pero es una más del montón. En el contexto actual, donde la cantidad de personas que va al cine ha disminuido en comparación con años anteriores, queda claro que las grandes franquicias ya no pueden darse el lujo de entregar producciones genéricas. Sobre todo para el nuevo universo de DC de James Gunn, cuyo éxito depende de la solidez de estos primeros proyectos.
Nota final: 5.0 / 7.0






