A un año de asumir el cargo, Juan Carlos de la Llera analizó las tensiones del sistema de educación superior, el impacto de la gratuidad, los recortes presupuestarios y el papel de la Universidad frente al actual escenario político.
El rector de la Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, cumplió un año tras asumir el cargo. Sus primeros meses se han visto marcados por el desarrollo del Plan Estratégico 2026-2030 y por el posicionamiento respecto a distintos temas de contingencia nacional en materia de educación. En conversación con los medios de comunicación de la Universidad, la autoridad abordó las principales tensiones que afronta la educación superior.
Asimismo, el rector se refirió al alza de aranceles, el impacto de la gratuidad y los cortes presupuestarios proyectados en el Ministerio de Educación.
Las razones tras el alza de aranceles en la UC
El 20 de enero, El PUClítico dio a conocer un alza promedio de 6,45% en los aranceles de 2026. Esto generó preocupación entre los estudiantes y sus familias. La situación llevó a que el tema fuera abordado en el Consejo de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (COFEUC).
Al respecto, el rector explicó que este incremento responde en gran medida a la variación del 3,5% del IPC. Enfatizó que la Universidad está realizando un “análisis muy exhaustivo” del costo real de las carreras: “Nosotros miramos los aranceles regulados que tiene el país y nos dimos cuenta de que hay aranceles mucho más altos que el costo de la carrera en la UC”.
Los aranceles representan, según De la Llera, cerca del 70% del financiamiento total de la universidad. Puntualiza que la gratuidad “no reconoce el costo real de las carreras en la universidad, lo que provoca un diferencial”. Este déficit, de acuerdo con el rector, alcanzó los $15.000 millones en 2025 y “en 2026 será de casi $21.000 millones”. Esta brecha se explica porque, al momento en que se creó la ley de gratuidad, “la Universidad Católica quedó completamente desfasada respecto a esa fijación de aranceles”.
En 2026, cerca del 35% de los estudiantes de pregrado en la UC —equivalente a aproximadamente 11.300 alumnos— estudian con gratuidad, lo que representa un aumento respecto a los 10.600 registrados en 2025.
En ese sentido, agregó que, para la tranquilidad de los estudiantes, “lo que queremos hacer es que la universidad dependa cada vez menos —en la medida de lo posible— del costo de los aranceles”.
La educación superior en un nuevo ciclo político
En cuanto a las políticas públicas que el actual gobierno ha puesto sobre la mesa en temáticas de educación, de la Llera se refirió puntualmente a los recortes que experimentará la cartera, estimados en 500 millones de pesos. Señaló que se debe meditar bien dónde dirigir los recursos en educación y que estos se deberían destinar a la educación primaria, incluso si eso significa quitarles recursos a las universidades.
“Si tú me preguntas dónde colocar esos recursos en Chile, por favor colóquenlos en la educación de nuestros niños y niñas, en la primera infancia, en la educación escolar, ese es el lugar donde se deben dedicar los recursos en educación”, dijo el rector.
En el nuevo plan de ajuste fiscal instruido desde el Ministerio de Hacienda, se contempla excluir a estudiantes mayores de 30 años del acceso a la gratuidad, proyectando un recorte de US $3.000 millones. De la Llera comentó que “podría ser innecesario prohibirles acceder a gratuidad”, ya que, según dijo, son personas que han tenido que lidiar con realidades difíciles para poder llegar a la universidad.
“Si hay una política pública que no es adecuada, la vamos a criticar”: rector sobre nuevo gobierno
Luego de ser consultado sobre el papel de la universidad en el nuevo ciclo político, el rector declaró que el rol de la UC siempre será ayudar a la sociedad de manera neutra, independiente del gobierno de turno, y que “si hay una política pública que no es adecuada, la vamos a criticar y vamos a entregar evidencia que permita mejorarla (…) nuestro rol no es político, es entregar evidencia al país”.
Casi el 50% del gabinete del actual presidente, José Antonio Kast, está compuesto por exestudiantes de la Universidad Católica. Una tendencia similar se observa entre los subsecretarios, donde 22 de los 39 en ejercicio son exalumnos de la misma casa de estudios. Al respecto, la autoridad señaló: “Tenerlos en el gobierno es un privilegio (…) pero estoy seguro de que ellos van a levantar la cabeza y mirar al país completo”.






