¡Llega el primer lunes de mayo y El PUClítico se pone en los zapatos (y los lentes) de Anna Wintour para traerte lo más destacado y los mejores vestidos de la noche más glamurosa del año!
El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York volvió a ser el epicentro de la moda con una nueva edición de la Met Gala, la alfombra roja benéfica que inaugura y reúne fondos para la exposición anual del The Costume Institute.
Bajo la temática “Arte del vestuario” y el dress code “La Moda es Arte”, esta edición se centró en la relación indivisible entre el cuerpo humano y la vestimenta. La propuesta, liderada por el comisario jefe del The Costume Institute, Andrew Bolton, buscó devolver el cuerpo al centro de la conversación, como una presencia que da sentido a las prendas usadas a lo largo de la historia.
La velada tuvo la particularidad de contar con un comité de anfitrionas únicamente conformado por mujeres. En esta edición, Beyoncé, Nicole Kidman, Venus Williams y Anna Wintour fueron las embajadoras oficiales de la gala, que fue copresidida por Anthony Vaccarello, director creativo de Yves Saint Laurent, y la actriz Zoe Kravitz.
Dada la exclusividad del evento, el número de invitados fue acotado y cuidadosamente seleccionado por Wintour. Aun así, la alfombra roja volvió a reunir a figuras que se han convertido en presencias recurrentes de la gala. Entre ellas, Rihanna, Kim Kardashian, Madonna, Irina Shayk y Cara Delevingne.
Entre las ausencias, destacó la del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y su esposa, Rama Duwaji, quienes optaron por no asistir a esta edición. Según informó The New York Times, la decisión estaría vinculada al rol de Jeff Bezos y Lauren Sánchez como principales patrocinadores y anfitriones de honor de la velada. Actrices como Meryl Streep, que interpreta a Miranda Priestley en “El diablo viste a la moda” (película que honra a Anna Wintour y a la revista Vogue), tampoco asistió al evento porque, según la actriz, nunca ha sentido la gala como su ambiente. Zendaya también descartó su participación por temas laborales.
Pero ahora surge la pregunta: ¿Los asistentes del evento lograron hacerle justicia a la temática de este año? A continuación, El PUClítico entrega un ranking de los mejores vestidos de la noche, considerando cumplimiento de dress code y creatividad a la hora de llevar la visión artística a la pasarela.
La influencer Emma Chamberlain lució un vestido a la medida de Mugler personalizado por Miguel Castro Freitas, que fue inspirado en óleos de Van Gogh y en la pieza más icónica de la marca: El vestido “La Chimère” de la colección Otoño 1997 Alta Costura. El vestido original está avaluado entre 4 y 6 millones de dólares y tardó 2 años en ser confeccionado.

Sabrina Carpenter vistió una pieza de Dior creada por Jonathan Anderson, donde se le realizó un homenaje a “Sabrina” (1954), protagonizada por Audrey Hepburn. El vestido de tul estilizó la silueta de la cantante al envolverla en múltiples tiras de la película con diamantes de imitación incrustados entre los fotogramas del film. A su vez, lo complementó con un llamativo tocado de pedrería y uno más sutil en sus brazos.

Karan Johar, cineasta indio, llevó un look diseñado por Manish Malhotra y estilizado por Eka Lakhani. La pieza es el resultado de 5.600 horas de trabajo de un equipo de artesanos, quienes, a través de distintas técnicas de pintura y bordado, buscaron representar la inspiración en el reconocido pintor Raja Ravi Varma.

La cantante SZA apostó por un deslumbrante look amarillo de Bode. La pieza se inspiró en Wiener Werkstätte (Taller de Viena), el influyente colectivo de diseño de antes de la guerra, centrado en la artesanía y los temas naturales. Las vibrantes telas que compusieron el vestido fueron conseguidas con un vendedor de ropa vintage quien recolectó más de cien metros de material, entre ellos tul, tafetán, faille de seda y encaje con bordados. A su vez, la elección del color amarillo tuvo la intención de reflejar alegría y energía.

La supermodelo Anok Yai, llegó acompañada de Pierpaolo Piccioli, luciendo una pieza de Alta Costura del mismo diseñador, hecha por Balenciaga. Según declaró la supermodelo con Vogue, su traje buscaba mostrarla como la “Madonna (Vírgen María) Negra”, un símbolo presente en las iglesias católicas y ortodoxas de la Edad Media. El contraste entre su tono de piel y el dorado de su maquillaje, junto con el efecto de lágrimas cayendo por su rostro, lograron darle esa mística religiosa que tanto cautivó.

Gracie Abrams llegó a la alfombra de la mano de Chanel vistiendo un delicado diseño dorado inspirado en la obra de Gustav Klimt, realizado por Matthieu Blazy. La actriz lució un vestido con detalles bordados y adornado con toques de pedrería.

La actriz Sarah Paulson llevó un verdadero statement a la alfombra roja. Optó por un vestido de la última colección de la firma vanguardista parisina Matières Fécales, titulada “The one percent”. Esta colección es una denuncia y una parodia a los excesos y la corrupción del 1% más rico del planeta, mediante accesorios como collares de perlas atados en las manos, representando la avaricia, o el antifaz de dólar que llevó consigo Paulson, que representa cómo el dinero ciega y corrompe a las personas. Su mensaje es especialmente relevante considerando que el polémico billonario Jeff Bezos y su esposa Lauren Sánchez son los co-chair honorarios de este año.

El inversionista noruego Gustav Magnar Witzoe, quien ya es una figura recurrente en la Met, optó por llevar un traje de Robert Wun, perteneciente a la colección Spring Summer 2026 Couture. El conjunto se apegó a la temática, donde se resalta una artística figura esquelética blanca difuminada en un fondo oscuro sobre su silueta.

La exposición del museo estará disponible al público desde el 10 de mayo hasta el 10 de enero del 2027. Reunirá alrededor de 200 prendas y accesorios del Costume Institute con cerca de 200 obras de arte adicionales del Met, como pinturas y esculturas, abarcando 5.000 años de historia.






