Escuela de Ingeniería: exigir sin garantizar

Apoyándome en la carta a la directora de Pablo Mujica Fuenzalida, quien denuncia con claridad la persistente falta de cupos en ramos obligatorios dentro de la Escuela de Ingeniería, quiero retomar ese malestar —del cual estoy de acuerdo— para plantear una preocupación adicional, que a mi juicio agrava aún más la situación: la incongruencia entre las políticasque la Escuela de Ingeniería ha comenzado a implementar y la realidad que vivimos los estudiantes.

El lunes 14 de julio llegó al correo de todos los estudiantes de Ingeniería el “Informativo Curricular”, documento en el cual se anuncian nuevos cambios curriculares. En él se menciona, y cito textualmente: “Desde el 1-2027, todos los cursos Proyecto de Título tendrán como exigencia el contar con el grado de Licenciado en Ciencias de la Ingeniería”. Es decir, se nos exige haber aprobado todos los ramos del Ciclo 1 y haber cumplido con todos sus requisitos antes de poder cursar ramos asociados al Proyecto de Título.

A priori, esta política puede parecer razonable. Sin embargo, basta con observar la situación actual para darse cuenta de que esta exigencia no está en sintonía con la realidad. La falta de cupos en ramos del ciclo 1 es una constante. En particular, me gustaría visibilizar el caso de la generación 2024 —a quien esta política afecta directamente— que, en teoría, cursa este semestre su último periodo del plan común. Aun así, muchas personas no pudieron inscribir ramos mínimos que, según la malla, correspondía cursar ahora, simplemente porque no había cupos disponibles aún finalizada la primera fecha de reajuste.

Como representante de la generación 2024, junto a las otras dos representantes, levantamos un catastro al finalizar la primera fecha de reajuste, para dimensionar esta problemática. De las personas que respondieron, un 51,85% señaló no haber podido tomar ICS1513 – Introducción a la Economía, ramo de plan común recomendado para este semestre. Le siguen IIC2233 – Programación Avanzada con un 7,41%, IEE2123 – Circuitos Eléctricos también con 7,41% e IEE2103 – y Señales y Sistemas con un 5,56%

En el caso de Introducción a la Economía, la situación fue especialmente crítica: se reservaron cupos para la generación 2023 —a pesar de que, según su propia malla, debían haberlo cursado el 2024-2—, mientras que nuestra generación, que sí debía tomarlo ahora, no contaba con los cupos suficientes. Posteriormente, en la segunda fecha de reajuste, se abrieron nuevos cupos para este ramo, lo que permitió que muchas personas finalmente pudieran inscribirlo. Sin embargo, esto no resuelve el fondo del problema: los cupos debieron estar disponibles desde el primer momento, sobre todo tratándose de un ramo obligatorio del plan común. Resolverlo a última hora genera desorganización y obliga a rehacer los horarios y la planificación académica en el tramo final del proceso de inscripción.

Además, no se trata de un caso aislado. Otros ramos del ciclo 1, incluidos algunos de major mencionados anteriormente, también quedaron sin cupos, afectando no solo a la generación 2024, sino al estudiantado de la carrera en general. Es una situación que se repite semestre a semestre.

Todo esto refleja no solo un problema de gestión, sino también la falta de un diagnóstico claro y riguroso por parte de la Escuela. Se están aplicando políticas que exigen un cierto avance curricular, sin haber resuelto antes los problemas estructurales que impiden justamente ese avance. ¿Cómo se puede exigir haber completado el ciclo 1 cuando no se garantizan los cupos necesarios para terminarlo en tiempo y forma?

Además, vale la pena considerar que estas dificultades podrían tener consecuencias económicas importantes. No poder tomar un ramo clave en el semestre previsto podría traducirse, en algunos casos, en un alargue de la carrera y, por ende, en costos adicionales. Dado que muchos estudiantes financian sus estudios con apoyo familiar, con gratuidad o con el CAE, esta dimensión no puede quedar fuera del análisis institucional al momento de definir políticas.

Es primordial que, antes de implementar políticas que aumenten las exigencias al estudiantado, se aborde de raíz la razón por la cual hay estudiantes llegando a los cursos de título sin haber completado aún su licenciatura. ¿De verdad se trata simplemente de una falta de responsabilidad por parte del estudiantado? ¿O existen razones subyacentes vinculadas a problemas estructurales de la Escuela? Creo que la respuesta es clara. Como menciona Pablo Mujica: “Sin vacantes no hay avance”.

Juan Cabrera

Representante Generacional — Generación 2024

Ingeniería Civil

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