Entre la Física y la Música: Daniel Party, el primer docente titular de College

Estudió Física, se enamoró de la musicología y pasó años buscando una forma de combinar ambas disciplinas. Hoy, el director de Docencia de College repasa su trayectoria, reflexiona sobre el futuro de una de las facultades más nuevas de la universidad y explica cómo la interdisciplina ha marcado su carrera.

Entrevista por Joaquín Araya y Sofía Sepúlveda.

A las cinco de la tarde, el Campus San Joaquín parece suspendido en el tiempo. Las vacaciones de invierno ya comenzaron y los pasillos de College están prácticamente vacíos. El cielo permanece gris, el viento mueve las hojas de los árboles y el silencio se instala donde, hace apenas unos días, cientos de estudiantes iban de una sala a otra.

Cuesta imaginar que, entre esos mismos pasillos, alguien haya construido una trayectoria académica poco común: pasar de estudiar Física a dedicar su vida a la música y, años más tarde, convertirse en el primer profesor titular de College UC.

Desde el segundo piso del departamento de College aparece Daniel Party. Baja las escaleras con calma. Saluda con una sonrisa y estrecha la mano antes de invitarnos a pasar a su oficina. Lleva un polerón negro sobre una polera piqué del mismo color, jeans azules y unas zapatillas negras.

Su oficina mira hacia los estacionamientos. En un estante descansan vinilos de Lucho Gatica, Myriam Hernández y Camilo Sesto. Tres pequeñas calaveras azules decoran su escritorio. Una vez sentados, la conversación comienza. 

¿Pegan la Física y la Música?

A simple vista, la física y la música parecen pertenecer a mundos completamente distintos. Una intenta explicar el universo a través de fórmulas y leyes; la otra, de sonidos y emociones. Daniel Party encontró un punto donde ambas disciplinas se cruzan: la musicología, la ciencia que estudia la música.

Hoy es director de Docencia de College UC. Tiene 52 años y después de haber estudiado Física y, años más tarde, Música, dedica su vida a investigar el encuentro entre ambas áreas. Pero llegar hasta ahí estuvo lejos de ser un camino lineal.

Como tantos jóvenes que enfrentan la decisión de elegir una profesión, Party también convivió con las dudas. A los 18 años ingresó a estudiar Física en la Universidad Católica convencido de que ese era su lugar.

“Quería estudiar Física porque me gustaban mucho las matemáticas y me atraía una vida dedicada a la ciencia y la investigación”, dice.

Guarda silencio por algunos segundos mientras fija la mirada en la pared, como si volviera a ese momento de su vida. “Mi papá es ingeniero civil y trabajaba en una empresa; yo me imaginaba trabajando en un laboratorio”, recuerda.

Pero había una parte de su historia que nunca había quedado fuera de esa decisión.

—¿Cómo apareció la música en este panorama?

Sonríe antes de responder.

—Vengo de una familia de músicos. Mi abuela era pianista y mi tío es músico profesional, toca el clavecín. Toda mi vida estudié música, desde niño. Antes de entrar a estudiar Física, ya tomaba clases.

La música siempre estuvo presente. Mientras cursaba el colegio, aprendió piano y, más tarde, encontró en la guitarra clásica un nuevo refugio. Al ingresar a la universidad, estudió en la Escuela Moderna de Música, aunque nunca imaginó dedicarse profesionalmente a ella. 

—Me gustaba mucho la música, pero no tenía interés en ser músico profesional.

Un joven y confundido físico guitarrista 

En segundo año de universidad decidió comenzar una carrera paralela. Desde entonces, su rutina se repartía entre San Joaquín y Campus Oriente.

—¿Fue difícil compatibilizar esos dos mundos?

—Sí, era bien difícil. Me tocaba correr entre los dos campus para llegar a las clases y era muy demandante en tiempo. Me acuerdo que por muchos años me levantaba muy temprano, a las cinco, y estudiaba guitarra un par de horas antes de venir a San Joaquín a estudiar los cursos de Física. 

Las jornadas comenzaban cuando la ciudad todavía dormía y terminaban entrada la tarde. Party recuerda esos años sin dramatismo. Más que el cansancio físico, lo que pesaba era otra cosa: la sensación de que, aunque ambas disciplinas convivían en su vida, nunca ocupaban el mismo lugar.

La Física era la prioridad. Pero en cuarto año apareció una duda que terminó por instalarse: ¿realmente quería dedicar el resto de su vida a esa disciplina?

—Tuve una crisis vocacional y no sabía qué hacer.

No quería seguir siendo físico, pero tampoco estaba seguro de querer convertirse en músico profesional. La incertidumbre terminó instalándose entre ambos caminos.

Fue entonces cuando decidió pedir consejos a algunos de sus profesores. Uno de ellos fue el astrofísico Leopoldo Infante. 

—Ellos me dijeron: “Estás cerca de terminar. Mejor aguanta un año, termina la Licenciatura en Física y después decide qué quieres hacer”. Hasta el día de hoy lo agradezco. 

—¿La Física quedó atrás o todavía influye en su forma de investigar y enseñar?

—Nunca ejercí como físico ni hago investigación en Física. Ha pasado tanto tiempo que no me acuerdo de la mayoría de las cosas. Pero estudiar Física me ayudó a establecer una manera de abordar preguntas científicas y a trabajar de manera individual y colectiva para resolver problemas científicos.

La carrera que todavía no existía

—Yo siempre he pensado que si College hubiese existido cuando yo estaba en el pregrado, yo hubiera entrado a College.

—No elegí ni la una ni la otra. Decidí no ser físico y también decidí no ser músico, porque un músico es alguien que toca música para otros y eso no es lo que yo hago hoy día (…) Me di cuenta de que podía combinar las dos para hacer algo distinto a una y a la otra. Descubrí que existía la musicología. Me di cuenta de que podía dedicarme a investigar, pero no sobre física, sino sobre música. 

Ese descubrimiento lo llevó a Estados Unidos, donde realizó un doctorado en dicha disciplina. Luego trabajó allá durante siete años como profesor universitario. Cuando apareció un concurso para volver a la Universidad Católica, decidió regresar. Actualmente, divide su jornada entre el Campus Oriente y el Campus San Joaquín, desde donde dirige la docencia de College.

—College está pensado para poder combinar dos trayectorias, haciendo un major y un minor. Yo podría haber hecho un major en Física y un minor en Música. Hubiera sido mucho más fácil la progresión.

Un precedente para College

En 2022, cuando la Universidad Católica decidió que College tendría una planta académica propia, Daniel Party fue el primer profesor en incorporarse a la facultad. Tres años después volvió a marcar un hito: fue nombrado profesor titular, convirtiéndose en el primero de College en alcanzar esa categoría académica.

—¿Cómo recibió esa noticia?

Hace una pausa antes de responder.

—Es un gran honor.

El proceso fue impulsado por la decana de College, Romy Hecht. Party, sin embargo, nunca entendió el nombramiento como un reconocimiento exclusivamente personal.

—Llegar a la titularidad no es solo un triunfo mío, sino que es un triunfo de College. Demuestra que College puede llegar a tener profesores de la jerarquía más alta.

—College existe hace 17 años y es una manera distinta de estudiar en la universidad. Hay muchos prejuicios, mucha inercia y resistencia a probar una formación universitaria innovadora. Incluso profesores de la Católica todavía no conocen bien College.

Su deseo, dice, es que algún día deje de ser visto como un plan B y se transforme en una primera opción para muchos más estudiantes.

Escuchar distinto

Fuera de la universidad, Daniel Party también vive rodeado de música. Escucha de todo: Tom Waits, Michael Jackson, John Coltrane, música clásica y, por estos días, Te esperé, de Jessie & Joy. También cocina comida china, una afición que nació durante sus años de doctorado. Juega tenis varias veces por semana y los sábados y domingos pasa horas cantando y aprendiendo canciones nuevas con la guitarra.

—No diría que tengo una sola cosa que me apasiona. Yo encuentro que mientras más cosas uno tiene que lo apasionan, más feliz es.

—La música, como todas las artes, tiene una mezcla muy bonita. Por un lado, es atemporal, pero al mismo tiempo nos habla de una manera muy específica del momento histórico en que fue hecha. Encuentro que la música es una muy buena ventana para mirar las dinámicas de género de una sociedad.

—¿Cómo le gustaría que lo recordaran sus estudiantes?

Levanta la vista hacia el techo. El cielo gris ya dio paso a los últimos colores del atardecer. El campus continúa casi vacío.

—Lo que yo siempre he pensado es que me gustaría que un estudiante que pasa por mi clase cambie la manera de escuchar música. Que, aunque le guste poco la música o le guste mucho, mi clase transforme la manera en que se relaciona con la música, no solo durante el semestre, sino para el resto de su vida.

Bonus track PUClicuestionario

—¿Baño favorito?

—El de College.

—¿Lugar favorito del campus?

—Las canchas. Encuentro que es un lujo, es como estar en el campo.

—¿Colega favorito?

—No tengo uno favorito. Todos me aportan de una manera muy valiosa.

—Cosa que quiere hacer antes de dejar la UC.

—Que College se convierta para un número más grande de estudiantes en la primera opción.

—Consejo para los jóvenes.

—Que aprovechen las oportunidades que tiene la universidad. Es una época en que se pueden probar cosas y no tiene ningún riesgo.

—Si fuera rector de la UC, ¿cuál sería su primera medida?

—Impulsaría College como una opción distintiva, más central al proyecto de la UC.

—Invente un cargo o área que debería existir en la UC.

—No se me ocurre.

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