“Él está haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos; a él no se le puede responder «mañana», él se llama «ahora»” (Gabriela Mistral).
Estimada directora: Hace más de 60 años, la poeta chilena llamó con urgencia al país y a su gente para proteger y salvar las infancias, pues no tienen margen de espera. Hoy, tanto en el Congreso como entre las personas, se discute bajar la edad de imputabilidad de 14 a 12 años. Mientras, en un liceo dos estudiantes de 14 años denunciaron ser desnudados y obligados por carabineros a hacer sentadillas frente a otros compañeros tras un presunto robo. Las reacciones de las personas se marcaron en dos polos: quienes critican la situación y quienes justifican o consideran insuficientes las medidas. Lo cierto es que, de bajar la edad de imputabilidad, esta situación podría repetirse con niños más jóvenes, algo que, como estudiante universitario, es muy doloroso de imaginar. Es verdad que esta discusión responde a una urgencia ante la creciente ola de delitos ejecutados por menores, pero que hoy hablemos de esto demuestra que otro año más postergamos a las infancias y que las palabras de Gabriela continúan vigentes.
Dagoberto Seguel Lavín
Estudiante de Ingeniería Civil





