Estimado Director,

En esta votación no se alcanzó el quórum. Sin embargo, los propios movimientos se pusieron de acuerdo para torcer las reglas y continuar con el proceso. Interpretaron la norma no para proteger la representatividad de la elección, sino que para evitar un bochorno y proteger su capital político. Levanta serias dudas sobre la institucionalidad el que los movimientos puedan anteponer sus propios intereses a la representación del estudiantado; hay un evidente conflicto de interés.

La política universitaria podrá vivir un año más en la ilusión de su relevancia, intentando conseguir con dulces e insistencia lo que sus proyectos no pudieron: llevar a la gente a las urnas.

Bastián Mundt Marín

Estudiante de Ingeniería Comercial

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You May Also Like

Plebiscito y desinformación

A más de una semana de transcurrido el plebiscito de salida por una nueva constitución, los resultados de esta aún dan de qué hablar. Y es que la diferencia entre el Rechazo y el Apruebo fue sorpresivamente amplia y, así como en cualquier elección, los ganadores celebran y los derrotados se lamentan.

Falta de comunicación

Estimado director, Si tuviese una moneda por cada “¿Para que votar si…

La minoría falsa

Estimada directora, Hace tiempo que ya somos conscientes, en particular las mujeres,…

Tarjeta en impresión.

$89.600 pesos. Esa es la suma exorbitante que ha gastado cada novate…